Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

Enviar
Miércoles 17 Agosto, 2016

La Liga dominaba y Saprissa hacía los goles

El clásico dejó espacio para comentarios.
Un colega en su crónica dice al inicio: “la S dominó de principio a fin y fue justo ganador ante una Liga invadida por dudas y cuya afición parece que se empieza a hartar”.


Desarrolla entonces su análisis del partido y leyendo uno no encuentra por ninguna parte ese “dominio de principio a fin” de los morados, simple y llanamente porque no existió.
Saprissa metió dos goles y Alajuelense uno y por eso ganó, pero si el propio colega le dio nota de 9 al trabajo de Danny Carvajal por algo será y fue por lo que vimos muchos en el clásico.
No puede darse un “dominio absoluto” de un equipo sobre el otro, si la figura del juego fue el portero del equipo dominante.
Comparto a medias las manifestaciones de su presionado técnico José Giacone, en el sentido de que en este clásico su equipo creció y “fue mejor” que el Saprissa.
Más que “fue mejor” porque si lo fue debió ganar el juego, yo diría que se “vio mejor” que es distinto y los números del partido, excepto en su resultado final que es lo que vale lo confirman.
Saprissa cobró un tiro de esquina de cuatro y anotó.
Alajuelense cobró casi 15 “conas” sin ningún efecto.
¿Dónde se gestan los numerosos tiros de esquina del anfitrión? Jamás se darían si el rival es quien tiene el dominio del juego.
El León le empata el partido al Monstruo, lo encierra, Carvajal vuela para atrapar remate de cabeza de McDonald en su primera gran intervención del clásico y de pronto, expulsan a Jonathan y Harold Cummings le regala el triunfo a Colindres.
Entonces se nos presenta un partido curioso y atípico.
Saprissa lo va ganando con dos goles: bola muerta y error; la Liga busca el empate y esa búsqueda más emotiva que futbolística enseña, ahora sí lo que escribió el mismo colega: “dudas”. Mucha dudas, todas las dudas de un equipo que no encuentra la ruta del gol, dirigido por un técnico que repito, suma su mayor problema en sus continuas indecisiones a la hora de hallar su equipo ideal. Prueba y prueba formaciones sin éxito y llena de incertidumbre y zozobra a sus futbolistas que no saben, la mayoría si son titulares o suplentes. Esto es fatal mentalmente.
Saprissa tácticamente se paró bien a defender una ventaja mínima caída del cielo y Alajuelense enredado confundido y bien salado, no pudo empatar.
Tampoco hay que hacer drama.