Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Miércoles 16 Septiembre, 2015

Mientras se desarrollaba el clásico del pasado domingo, pensaba en un Saprissa con Heiner Mora, David Guzmán y Juan Bustos Golobio. ¿Qué diferente verdad?
Guzmán se ha convertido en una pieza táctica indispensable en el esquema de Jeaustin Campos. No nos cansamos de escribirlo: en una posición que da equilibrio a los equipos, David es de lo mejor que tiene el fútbol nacional y no es titular en la Selección Nacional, únicamente porque tiene un compañero que es mejor que él: Yeltsin Tejeda.
Lo de Mora es dramático, doloroso, frustrante; Heiner carga una lesión que no lo deja en paz, que se esconde, reaparece, termina y renace y sus constantes reposos le hacen mucho daño a una formación que urge de un defensa derecho de calidad.
Saprissa no tuvo paciencia con Jordan Smith y sigue renqueando en una posición en la que jugaron futbolistas históricos y de renombre como Greivin Zumbado, Giovanni Rodríguez, Fernando Solano y Vladimir Quesada, entre otros.
Recordemos que Adolfo Machado fue fichado para que jugara como lateral por la derecha, pero luego lo trasladaron al centro y de ahí no se movió más. En el último clásico no fue ni carrilero, ni central, porque jugó las dos posiciones acuerpado por un Marvin Angulo que tampoco ni fue defensa derecho, ni segundo volante al lado de Néstor Monge, lo que produjo bastante confusión en la retaguardia morada, aprovechada por el técnico manudo Hernán Torres que con los ingresos de José Guillermo Ortiz y Allen Guevara pudo romperla.
Estamos claros que en el fútbol moderno se da la polifuncionalidad en los jugadores, pero tampoco muchos son tan capaces para jugar bien en diferentes posiciones.
Quizá Machado fijo en derecha, con Badilla o Córdoba, Imperiale y Calvo por el centro, le hubieran dado al Monstruo mayor seguridad.
Y hace falta el talento de Golobio e incluso la técnica de Diego Estrada; en el clásico, Ulises Segura jugó media hora de ensueño pero luego se fue apagando como una velita y fue cuando la Liga se rearmó en cintura, pasó al ataque y le dio vuelta al resultado.
Los novatos pagan derecho de piso; los veteranos solventan situaciones de apremio. El kilometraje de Pemberton y Acosta salvó a la Liga del naufragio, de manera que fue fácil notar la falta que le hicieron al Saprissa, sobre todo Mora y Guzmán. Con ellos, el clásico pudo tener un libreto distinto.

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