Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Viernes 11 Septiembre, 2015

Dos juegos amistosos contra potencias del fútbol suramericano, ex campeonas del mundo, quizá en horas bajas y con ciertas limitaciones por ausencias de algunas de sus principales figuras, fueron excelente parámetro para analizar el inicio de la etapa de Óscar Ramírez como técnico de la Selección Nacional.
En el ordenamiento táctico del equipo que se retrata, en cómo se paró en el terreno de juego, se apreció un notable avance entre la formación que participó en Copa Oro con Paulo César Wanchope y esta de los amistosos con el Macho.
Desde luego que pesó para ello la trayectoria del nuevo timonel de la Tricolor, más rica en experiencias en el campeonato nacional que la de su antecesor, que llegó a comandar la parte técnica del equipo con escaso bagaje en los torneos criollos.
Óscar hizo al Alajuelense cinco veces campeón nacional y eso significa muchísimos minutos de presión, drama, tensión, pero sobre todo aprendizaje. Hubo que transitar por clasificaciones, semifinales, finales, títulos que se ganan y otros que se pierden, una escuela de fútbol en la que Ramírez le lleva ventaja a Chope y por eso tácticamente se notó un equipo mejor parado y estructurado al que jugó Uncaf y Copa Oro.
Inteligentemente, el entrenador de la Tricolor, escogido a la carrera por las circunstancias de todos conocidas, se decidió por acudir a jugadores que conocía mejor por su paso por el Alajuelense, de ahí que vimos a una camada de futbolistas erizos en los dos compromisos amistosos, que no desentonaron precisamente por los conocimientos que cargan del trabajo de su timonel.
Pemberton, Acosta, Pipo, Matarrita, Venegas, Ureña e incluso Bryan Ruiz pisaron muchos minutos el Morera Soto y llevaban ventaja sobre otros jugadores que el Machillo tuvo como rivales o en su paso como asistente técnico en el Saprissa y la Selección Nacional. Esta “emergencia” táctica tuvo buenos dividendos, pero también dejó “víctimas” que por la premura del proyecto se quedaron sin jugar o lo hicieron pocos minutos. Ayer leímos las quejas de Francisco Calvo en ese sentido. Se ganó la titularidad con Wanchope en Copa Oro y no jugó ni medio minuto con Ramírez.
Calvo y otros jugadores tendrán que tener paciencia y tolerancia y ya verán que con más tiempo y espacio para trabajar, Óscar Ramírez les va a conceder los minutos que merecen en la Tricolor en los próximos partidos.

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