Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

Enviar
Jueves 29 Noviembre, 2012

En números la temporada del Saprissa ha sido muy buena, casi idéntica a la del Alajuelense. Lo único que marcó diferencia fue una derrota. Perdieron un partido más que los manudos. En el resto de renglones están parecidos y en algunos otros, los capitalinos superaron a los rojinegros.
Saprissa ganó 13 partidos, igual que la Liga y tuvo la defensa menos vencida, igual que los manudos, con 22 goles en contra. Pero, los de Tibás fueron los más efectivos del certamen con 41 anotaciones, de manera que aritméticamente al equipo de Daniel Casas no se le puede objetar nada.
El problema, que viene de una percepción externa, es que en varios partidos que el Saprissa ganaba, la prensa deportiva decía que no jugaba a nada y se les transmitió a los seguidores del equipo una opinión negativa.
Hasta la Machaca, que es de hueso colorado, se preguntaba en su página… ¿a qué juega el Saprissa?
Quizá por eso y a pesar de que Saprissa ganó la última edición del clásico y lo hizo en Alajuela, concluyó la primera fase del campeonato consolidado en la clasificación, con excelentes porcentajes, pero no terminó de apasionar a sus seguidores y dejó caldo de cultivo propicio para sus detractores.
Amarrado a estas dos corrientes, positiva en números pero negativa en calidad de juego, el Saprissa se le presenta al campeón Herediano para dirimir una de las semifinales con etiqueta de favorito en las encuestas, una credencial que como lo analizamos ayer en este espacio no es muy cierta.
En este emparejamiento de florenses y morados, no hay favoritos; la nómina del campeón nacional es de respeto y si Saprissa quiere liquidarla, tendrá que mejorar mucho su producción futbolera.
Fuerte en portería y retaguardia y con Pepe Cancela de líder, al Saprissa le urge que los que siguen en la formación del equipo después del charrúa se uniformen de estrellas y estamos hablando de Russell, Golobio, los dos Cordero, Vega, Elizondo, Castro y Costa.
De Tejeda para atrás, cero problemas, pero es un hecho de que Herediano va a presionar el juego de Cancela y tratará de cortar sus circuitos de conexión, de manera que el peso de la semifinal para marcar diferencia va a recaer en las caras nuevas de los morados, repletas de talento, pero demasiado irregulares. Si Herediano seca a Cancela, Daniel Casas va a hallar un enjambre de problemas que solo sus rostros nuevos se lo podrán dilucidar.

[email protected]