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Jueves, 15 de noviembre de 2018



NOTA DE TANO


NOTA TANO

Gaetano Pandolfo [email protected] | Sábado 18 agosto, 2012



La llorada que se echó Ronald Mora el pasado domingo en el Puerto, al término del juego Puntarenas y Saprissa, provocó furibundas marejadas en el océano Pacífico.
El técnico chuchequero le expresó mil veces al personal deportivo de Columbia, que no se explicaba con su currículo y atestados como entrenador y formador de jóvenes futbolistas, por qué la Federación de Fútbol o las distintas Comisiones de Selecciones Nacionales que han sido, nunca lo toman en cuenta para ser el director técnico de alguna de todas las selecciones nacionales que trabajan bajo la supervisión del ente federativo.
La carrera del “Macho” Mora es rica en logros; quizá se le ha negado, como él lo afirma, un título de campeón nacional en Primera División, pero ha logrado subcampeonatos, ubicar a equipos en finales; ha ascendido a varios clubes a la primera división y se vanagloriaba don Ronald con toda razón y mérito, que ha hecho debutar en primera división a más de 100 futbolistas.
“¿Por qué no me dan una Selección Nacional?”
¿Por qué la Federación me ignora; ni siquiera me dan una selección femenina, pero sí nombran a entrenadores, incluso extranjeros que no tienen ni la mitad de mis atestados?”, se quejó el hoy timonel naranja.
Los periodistas de Columbia le preguntaron varias veces al “Macho”, que dijera las causas del porqué de ese rechazo de la Federación a su trabajo y el entrenador devolvía la pelota y decía.
¡Averígüelo usted!
Personalmente creo que las protestas de Ronald Mora son justificadas y también considero que el “Macho” tiene los méritos y credenciales para poder ser técnico de cualquiera de las selecciones menores de la Federación. Hubiera sido un gran sustituto de Carlos Watson en la Sub 20.
¿Cuál es el problema del Macho Mora?
Una vez se lo dije de frente.
Es asunto de personalidad, no de capacidad futbolística que la tiene, ni de sacrificio y trabajo, que le sobran.
Ronald Mora siempre está a la defensiva y mirando enemigos en todas partes, lo que le ha acarreado problemas internos en clubes, vestuarios y con jugadores.
El “Macho” gusta de imaginarse traidores infiltrados en las nóminas de sus equipos; si observa en las gradas sentado a un técnico desocupado, ya se imagina que va por su puesto y suma delirios de persecución que nublan su trabajo como entrenador que es magnífico.
Ahora, todo esto se puede mejorar, ojalá entonces la Federación de Fútbol lo tome en cuenta. Se lo merece.

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