Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Jueves 16 Agosto, 2012


El peor enemigo de los juegos amistosos son las expulsiones.
Cuando se enfrentan equipos con el propósito de utilizar el partido como parámetro, para analizar, medirse y reflexionar cómo se encuentran de cara a un compromiso cercano por puntos, que fue los casos de Costa Rica y Perú en su compromiso amistoso de ayer, el que uno de los rivales quede diezmado obliga a romper esos parámetros, porque el curso de la confrontación toma otro destino.

Si la selección peruana en este momento no pasa precisamente por su mejor momento; si es la inquilina del último lugar de la eliminatoria mundialista suramericana; si viajó a Costa Rica sin varias de sus piezas estelares y si además, le expulsan un jugador en el minuto 44, tantas limitaciones obligaron al cuerpo técnico del equipo a vivir de la renta de un gol tempranero, cuidarlo y no presentar mayor resistencia y oposición a la selección de Costa Rica que conforme pasaron los minutos, fue metiéndose en un partido muy cómodo que llegó a dominar a su antojo.
Las vacaciones de Keylor Navas, después de que viajó a la red a recoger la pelota que le depositó André Carrillo, apenas en el minuto 7, son el mejor testimonio.
Lamentablemente el fútbol no se rige por las mismas normas que el boxeo y no se gana por decisión; si fuera así, Costa Rica hubiera vencido a Perú por decisión unánime, porque fue el equipo de Jorge Luis Pinto el que propuso, buscó el gol, atacó por todos los flancos y no encontró la recompensa a sus afanes, de ahí que hizo cierta la frase que cantó toda la delegación criolla al final del partido.
¡Solo nos faltó el gol!
De acuerdo.
Pero...
¿Cuántas intervenciones de apremio tuvo el portero inca Raúl Fernández? Ninguna.
De manera que podemos estar satisfechos por el desenvolvimiento del equipo nacional, por su entrega y actitud, porque se merodeó el área rival en procura de un empate que le hubiera dado justicia al resultado, pero, por favor, no nos olvidemos de las carencias del rival de turno, al que atrapamos sin poder atarlo en uno de su peores momentos.
La presentación decorosa ayer de la Costa Rica de Pinto, apenas alcanza para ir a verla jugar con México con un poco de optimismo y si estamos claros que hoy Perú no es México, quizá ante los aztecas podamos concretar algunos de los “golcitos” que tan insistentemente se nos negaron.

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