Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Viernes 18 Mayo, 2012


“La diferencia se nos alargó un poco”, dijo Eduardo Méndez al terminar el partido de ida con la ventaja para Herediano 4-2.
De cara al juego de vuelta este fin de semana, habrá que ver si de verdad esa diferencia de dos goles, resultó más larga de la cuenta, que es la consideración de la mayoría.

Pero… ¿qué sabe la mayoría?
El propio técnico del Herediano, Odir Jacques, el entrenador de moda que firmó un contrato en una servilleta por un monto que no lo gana un técnico de segunda división, pero repleto de dinero en premios, se la pasa diciendo cada vez que puede que quien más sabe de fútbol, no sabe nada y quizá en esa aseveración afinca su éxito, al no tomar tan en serio las cosas.
Repasen si Odir es tranquilo, que duerme como un lirón, sin preocuparse si su patrono, experto en alargar las cuentas, le podrá cancelar lo que ya Jacques acumuló tras estacionar a su Herediano en la final. ¿Y el premio por la corona?
Con los antecedentes del jefe… usted dormiría tranquilo.
Pues como Odir no toma tan en serio el juego del fútbol, como sí lo hacen los estrategas clase A, B y C, por ahí ordena unas variantes que nadie entiende pero que le resultan y entonces su Herediano no se cansa de meter goles, pocas veces se queda en blanco y llega a Guápiles con una ventaja de dos anotaciones que perfectamente pueden decidir la confrontación.
Kevin Fajardo les grita a los heredianos que no se repartan nada porque Santos está vivo, pero igual Guima anunciaba que Saprissa gana los partidos que tiene que ganar y vean como terminó la cosa.
La verdad es solo una.
César Eduardo Méndez tiene que ordenar un planteamiento muy diferente para su equipo si quiere descontar la ventaja de dos pepinos de los florenses, de manera que, contrario al sistema usado en el Rosabal Cordero, no tendrá que esperar, sino atacar; no tendrá que amarrar y especular; sino que el tiempo apremia y el reloj será también enemigo, de manera que tendrá que buscar ese par de golcitos por la ruta correcta, que no es otra que planificar un partido ofensivo y estar muy atento a que no lo madruguen atrás, misión casi imposible ante este Herediano experto en mover las redes rivales, su punto más fuerte.
Santos urge de un juego perfecto; con Odir al frente, es bien difícil dibujarlo.

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