Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Martes 8 Mayo, 2012


Saprissa quedó eliminado porque Santos tenía la ventaja deportiva.
Saprissa pudo tener esa ventaja deportiva si derrotaba a Herediano.

Saprissa perdió con Herediano.
Tano dijo que Alexandre Guimaraes prefirió eliminar al Alajuelense, cayendo frente a Herediano.
Los saprissistas se enojaron porque di a entender o insinué que Saprissa se dejó ganar.
Los heredianos se enojaron porque demerité y le resté valor a la victoria de su equipo.
Nunca expresé o escribí que Saprissa se dejó ganar.
Lo dejé a la interpretación de los lectores.
Recibí toda cantidad de cuestionamientos, críticas e insultos que en verdad, pocos molestan.
No todos molestan porque como periodista escribo lo que siento y pienso.
Jamás callaré por el qué dirán.
Adelanto una cómoda victoria del Saprissa contra Santos en el juego de vuelta.
En la Nota de fin de semana, adelanto lo que puede suceder en Pérez Zeledón, con Odir Jacques al frente del Herediano. Lo acerté todo.
La victoria de Santos les da alas y razones (para ellos), de que Tano estaba equivocado y que jamás Saprissa se la iba a jugar a perder la ventaja deportiva.
De nuevo se me inunda el correo con insultos y cuestionamientos, que se sustentan básicamente en que soy un manudo frustrado, herido y destrozado por la eliminación de mi equipo.
Probar públicamente que a mí la Liga me interesa tanto como un manual de cocina, me resulta imposible.
Unicamente los redactores deportivos que han trabajado al lado mío durante 40 años, saben y conocen de mi relación como seguidor del Alajuelense.
Con decirles que la noche que jugaron el partido decisivo contra San Carlos y que perdieron, este columnista andaba jugando póquer, una de mis pasiones.
Soy manudo, me dolió que no se clasificaran, pero de eso al suicidio hay mucho trecho.
De ahí que lanzo de primero al basurero los cuestionamientos que se me hacen por el color de mi equipo.
Nunca, nunca y nunca dije lo que dije del partido entre Saprissa y Herediano por ser seguidor del Alajuelense.
Lo escribí porque la ética de mi profesión me dictó analizarlo así, sin importar las consecuencias.
Pierden el tiempo los que me piden una retractación. De verdad que me leen pero no me conocen. Se les olvida que fui condenado penalmente por defender una tesis en el caso Badú. Condenado por decir la verdad con excesos.
¿Qué desean; cambiamos de sintonía o seguimos en la bronca?

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