Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

Enviar
Viernes 30 Marzo, 2012


Me sorprendió el título de un diario colega del partido Milán y Barcelona, que dice que a punta de patadas, el equipo italiano frenó al mejor equipo del mundo.
Lo curioso es que leyendo la información internacional, así titulada, no aparece en ningún párrafo ese concepto. El cronista no afirma lo que dice el titular, de manera que debemos imaginar que eso de “volar patadas” fue criterio personal del colega.
En nuestro comentario de ayer, escribimos que Ambrosini se había excedido con un fútbol agresivo y que pateó bastante con la complacencia del inepto silbatero sueco, pero el trabajo táctico de los italianos no se basó en dar patadas, sino en un orden táctico muy eficiente, que impidió que los genios del mediocampo catalán tuvieran las facilidades que encuentran en la mayoría de sus partidos.
Del análisis que hicimos de este juego, nos escribió Erick Lonnis un comentario.
“Barcelona debió haber ganado al menos 0 a 1. Suponiendo que anotara uno de los dos penales que no le pitaron. Una retaguardia no puede ser casi perfecta, si no le pitan dos penales clarísimos.
Por otro lado fue evidente que la cancha la mojaron demasiado para perjudicar al equipo que juega mejor y que le da mejor tratamiento a la pelota, en este caso el Barcelona. Así que ante una cancha mala el equipo que se defiende tiene ventaja y por el contrario dificulta al que quiere jugar”.
Bueno, Erick, no fue casi perfecta precisamente por las acciones de penal no sancionados; pero recordemos que la falta a Puyol dentro del área, no se gestó en una asociación del maravilloso mediocampo catalán, sino en jugada de “bola muerta”, más mérito para la defensa italiana.
Lo de mojar la cancha adrede de parte del equipo sede, si es que de verdad fue un hecho comprobado, nos refleja que “mañas y artimañas”, existirán en todas partes y habrá que verlo como acción de quinto mundo, en fútbol de primer mundo.
En el fondo del tema, quedó claro que el Milán opuso una resistencia digna; que tácticamente dibujó muy buen partido; que el 90% de los ataques del rival que logró frenar y controlar, fue con acciones limpias y legales, muy distantes de la patada artera y que si don Erick nos dice que Barcelona debió ganar 1-0, puede que tenga razón, pero igual Milán tuvo tres veces a sus hombres cara a cara con Valdez y no supieron definir.

[email protected]