Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

Enviar
Viernes 23 Marzo, 2012


El mejor portero de Costa Rica en la actualidad es Esteban Alvarado.
Su protagonismo y estelaridad como titular del AZ Alkmaar, líder del fútbol en Holanda, y la presencia que conlleva estar su equipo clasificado para los cuartos de final de la Liga de Campeones, donde va a enfrentar al Valencia de España, ponen a Alvarado en la gran vitrina del fútbol mundial, muy por encima del bajo perfil que carga hoy el otro trapito de dominguear del marco costarricense, Keylor Navas, relegado a una suplencia con signos de calvario en el Levante español.
Tenemos que ser sinceros y afirmar que a Esteban Alvarado nunca se le respetó a nivel nacional su protagonismo y cada vez que fue convocado a la Selección Nacional, cargó el rol de “segundón”, detrás de Navas, a pesar de la lastimosa desactivación de un portero que mientras jugó en el Albacete, mantuvo su perfil en las alturas.
Sin justificar la fuga que sin previo aviso ejecutó don Esteban de una concentración del seleccionado, causa primaria de su castigo conocido ayer, cualquier analista de medio ver debe entender que no fue fácil para el joven guardameta que hoy se luce en el Viejo Continente, tolerar y soportar con una madurez que por su edad, parece no tener, ese rol de “segundón” que llevó al cuerpo técnico a decir o al menos insinuar, que contra España, campeona del mundo, atajaba Navas y ante Panamá, rival de menor nivel, Alvarado.
¿Qué sucedería dentro del grupo si le hacemos lo mismo a Bryan Ruiz?
¿Cómo reaccionaría nuestro máximo referente a nivel internacional, si el cuerpo técnico le asigna rol de “segundón”, por debajo de otro futbolista que esté inactivo en el fútbol nacional o internacional?
Hubo un momento, que pudo ser de días o de horas, en que Jorge Luis Pinto no fue consecuente con lo que pregona y que es cierto: la seriedad de su trabajo.
Antes de que Esteban cometiera el error por el que ahora es justamente castigado, el cuerpo técnico de la Selección, si hubiera actuado con justicia y con los parámetros que un entrenador utiliza para poner en la cancha a los mejores, le da a Esteban el rol protagónico que merecía: ser el titular de la Selección Nacional.
Alvarado se equivocó; la sanción es correcta; Navas atajó en forma excelente y no muestra un bajón de juego por calentar banca, pero, pero, jugar de casita con el mejor portero nacional de la actualidad no fue futbolísticamente correcto.

[email protected]