Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Lunes 20 Febrero, 2012


Uno cree que para todos los deportistas de cualquier disciplina deportiva, defender los colores de su patria significa el máximo honor de su carrera.
Es decir, todos compiten con la ilusión de que en algún momento de su trayectoria, los llamen o los convoquen a la selección nacional.
Normalmente se escuchan manifestaciones de atletas de todas partes del mundo en las que dicen que su máximo orgullo es vestir el uniforme de su país y compiten para eso. Muchos lo logran: ese honor. Otros jamás.
Es un asunto de calidad o capacidad deportiva y en muchos casos de injusticias.
Miles de deportistas de todo el planeta tienen y muestran condiciones para representar a su país en competencias internacionales, para ser seleccionados nacionales, y no lo consiguen.
Pero también, deben participar en los miles de campeonatos, torneos, eventos y competencias deportivas, colectivas e individuales en todo el orbe, un sinnúmero de atletas de muchos deportes a los que no les interesa para nada ser seleccionados nacionales. Claro que no lo dicen públicamente, claro que son minoría, pero existen.
Si un futbolista expresa públicamente que no le interesa defender los colores de su patria será crucificado por sus compatriotas. Pocos o nadie comprenderán su posición.
Todo este largo prólogo para escribir una interrogante.
¿Los diez meses de suspensión a Cristian Bolaños para que vista el uniforme de la Selección Nacional, serán para el jugador, un castigo o más bien un premio?
Lanzamos la pregunta porque este futbolista, desde que se fue a jugar al extranjero, ha mostrado poco interés en defender los colores de Costa Rica, probado en las justificaciones que antepone para no venir a las convocatorias.
Ahora que conoció la sanción, no ha mostrado hasta la fecha ni arrepentimiento ni deseos de apelación; el magnífico mediocampista que juega en muy buen nivel en Dinamarca no ha reaccionado ante la suspensión.
Los diez meses de castigo, que no es económico, lo sacan de la eliminatoria pero no lo eliminan del Mundial, en caso de que Costa Rica se clasifique, de manera que Bolaños puede perfectamente ver la sanción como algo más bien que lo favorece, pues no le toca el bolsillo y lo excluye de acudir a fogueos que a él por lo visto no le interesan.
Además, le deja abiertas las puertas de Brasil 14.
Entonces: ¿castigo o premio?

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