Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

Enviar
Viernes 11 Noviembre, 2011


Un gol tempranero siempre ayuda a que el clásico se caliente apenas en el desayuno.
Si además, minutos antes del gol, el Alajuelense tuvo otro a su disposición, no hay duda de que en el Ricardo Saprissa las emociones empezaron temprano.

Alajuelense empezó creyéndosela y Allen Guevara picó con acierto; si bien es cierto al “Cusuco” lo cazaron en la antesala del premio, quien no fue atrapado fue Pablo Gabas que se quitó una marca y metió el acelerador con el único propósito de que su fuga terminara en algo bueno y qué mejor que la red.
Se llevó a Duarte; se llevó a Robinson y metió al primer palo donde el propio McDonald madrugó a José Mena con un gol que es repetitivo en su historial. Llegar primero y saber llegar.
Si temprano fue el gol manudo, temprano también se presentó su “Gabasdependencia”; en una acción apretada con David Guzmán, el capitán manudo dobló rodilla y tuvo que salir del campo, lo que aprovechó muy bien el Saprissa para pasar a liderar las acciones montado en un fútbol abierto y muy inteligente de Michael Ortiz.
A Alexandre Guimaraes no lo descompuso el gol temprano del rival y en eso le ayudó montones la salida de Gabas, Douglas Sequeira impuso presencia en la cintura y el binomio de la doble Jota, Jairo, Josué empezó a cerrar centros y a provocar un exceso de acciones de bola muerta donde el Saprissa es letal. Saprissa empató gracias a un penal que no fue pero que nació en un lamentable error de salida de Meneses.
La emotividad se traslada al segundo tiempo y el empate a uno no tiene conforme a nadie; un tiro de esquina apretado que la defensa manuda reclamó como saque de puerta le da al Saprissa la ventaja cuando José Mena toma revancha de su descuido ante Jonathan y con un remate seco de cabeza deja viendo visiones a McDonald, a Pemberton y el Saprissa es manicomio.
Ahora toca el turno a Oscar Ramírez de no perder la cabeza, hace mucho rato que su equipo tiene un hombre más en la cancha, pero un gol menos en la contabilidad, de manera que es hora de juntar a Argenis con Guevara y buscar los rompimientos que lleven al empate.
Y la Liga lo logra en jugada de pizarrón; inteligencia de Alpízar; recepción de Guevara; entrevero y gol. El dos a dos abre el clásico, el juego va y viene; cualquiera anota y el público disfruta una marejada de buen fútbol que dejó a todos satisfechos.

[email protected]