Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Viernes 7 Octubre, 2011


Los futbolistas de la selección brasileña se ganaron el corazón de los costarricenses por su simpatía y apertura.
Sus colegas argentinos perdieron muchos puntos dada su repugnancia en suelo costarricense.

Uno de los más antipáticos fue el director técnico Sergio Batista; pocos días después lo echaron y hoy se encuentra archivado y sin “laboro”, claro ejemplo de que el mundo da muchas vueltas y ser humilde, como Ronaldinho, deja mejores dividendos.
Esta noche el Estadio Nacional se viste de gala.
Se presenta la mejor selección del mundo.
Hace un año esto era imposible; el deporte costarricense no contaba con un escenario de lujo, capaz de atraer a este tipo de potencias mundiales y tener una infraestructura moderna y adecuada, que permite sufragar los altos costos de presentaciones de primer mundo. En el Estadio Nacional que regalaron los chinos, ya se presentaron Argentina y Brasil y otros espectáculos artísticos de primer nivel.
Los costarricenses, por dicha, sienten orgullo del coliseo y lo tienen como suyo.
Familias enteras acuden gozosas a los espectáculos.
Conciertos y partidos de fútbol han sido una verdadera fiesta.
El estadio se utiliza con regularidad; quienes despotricaron que para qué construirlo si no se utilizaría, hoy callan sus rabietas.
Aquella minoría que no ve más allá de sus pianos y que vaticinó el desplome del Parque de La Sabana, observa que el prometido basurero no surge en ninguno de sus rincones.
Aquel sobrado que sentenció que La Sabana se convertiría en un gran parqueo y que los autos arrasarían con los campos de juego, recorre el parque con su lupa de cálculo político y no encuentra aún un vehículo ahí estacionado.
Para qué tractores sin violines, fue la frase inmortal de don Pepe.
Un paso fundamental que le abrió espacio a la cultura y que lideró don Guido Sáenz.
Pero, para qué cultura sin deporte.
¡Cómo un hombre culto puede llamar a esta joya donde se presenta hoy la pentacampeona del mundo: mamotreto!
Solo el rencor hacia el gobernante que tuvo la visión de pedirle al gobierno de China la construcción de este Estadio Nacional tan nuestro, tan de todos los ticos, puede dar paso a este tipo de manifestaciones.
Costa Rica enfrenta a Brasil en el nuevo Estadio Nacional.
Este es el hecho; ese es el evento; es real; es todo un suceso deportivo, impensable antes de que se construyera el coloso.

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