Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

Enviar
Sábado 10 Septiembre, 2011


El periodista deportivo Erwin “Wino” Knohr, quien durante varios años fue director de la desaparecida revista Triunfo, es desde hace varios años asistente de Alexandre Guimaraes.
“Wino” empezó a darse a conocer como técnico de baloncesto, específicamente en el equipo Asturias de Puntarenas, en el que también jugó en sus inicios como basquetbolista, el propio “Guima”.
Siempre en el deporte de los aros, mientras Guimaraes pasó a jugar con el Calasanz, antes de dedicarse al fútbol, Knohr fue entrenador de la Universidad Internacional de las Américas (UIA), equipo reforzado hasta los dientes con canasteros del exterior.
Al tiempo, Erwin se hizo periodista y Alexandre entrenador y luego se juntaron con aquella pluma de oro que fue la del desaparecido Ricardo Quirós, para contar en un libro las peripecias de la Selección Nacional en la eliminatoria y Mundial de Corea y Japón, amparada en aquel grito que inmortalizó al estratega: ¡A celebrar carajo!
Guimaraes y “Wino” no se separaron más y el técnico se lo llevó como mano derecha a trabajar en los lejanos países donde Guimaraes prestó sus servicios ante de firmar para el Saprissa.
El primer hombre que le pidió “Guima” al presidente morado, Juan Carlos Rojas, fue Erwin Knohr y aquí se inicia la historia.
Todos sabemos que al Saprissa no le ha ido nada bien en el arranque del campeonato; apenas dos triunfos en ocho presentaciones, 14 puntos perdidos de 24 posibles y el sétimo lugar de la clasificación general.
Lógicamente que a Guimaraes le cuesta mucho en las conferencias de prensa justificar los malos resultados, pero la presencia de “Wino” a su lado, le ha servido de muleta para ofrecer unas explicaciones que consideramos más ajustadas a un partido de baloncesto, que de fútbol.
Así don Alexandre nos explica que el Saprissa ha perdido dos partidos y ha empatado cuatro, a pesar de que sus muchachos han tenido más posesión de balón; han mantenido el bloque; han rematado más a marco; han hecho muy buenas asistencias; han dibujado más pases buenos que malos, han recuperado más balones que el rival; en fin, todo un lenguaje más propio de un juego de baloncesto que de fútbol.
Toca a los patronos de Guimaraes analizar si esto es positivo o negativo para el club; personalmente considero correcto el trabajo de “Wino”, pero poco aceptables las excusas del entrenador.

[email protected]