Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Miércoles 17 Agosto, 2011


Alajuelense inició ayer y Herediano empieza hoy el largo y empinado camino que lleva al Mundial de Clubes, un sueño, ilusión y meta de los equipos grandes de Costa Rica que anhelan acudir a una cita en la que el Saprissa escribió una de las páginas más brillantes de su historia.
Nadie en Costa Rica podrá olvidar jamás la gesta de Hernán Medford y sus discípulos que quedó enmarcada entre las grandes hazañas del fútbol costarricense y que perdurará, sin ser borrada nunca, como la que cumplieron los famosos “Chaparritos de Oro”, de Alfredo “Chato” Piedra en los Panamericanos de México, en 1955.
Panamericanos de México; Italia 90; Mundial de Clubes Saprissa 2005; Egipto 2009, son episodios históricos que como tales, no se convierten en pasajeros, sino que sobreviven al paso de los años y no mueren.
Recuerdo las ganas con que Jeaustin Campos le entró al Mundial de Clubes cuando sustituyó a Medford como técnico del Saprissa, pero no pudo avanzar en la competencia; Javier Delgado lo anheló en la Liga, Alexandre Guimaraes, Oscar Ramírez y Alejandro Giuntini lo tienen en agenda.
¡Todos quieren imitar lo que hizo el Saprissa de Medford en Japón!
Incluyendo al propio Saprissa.
Pero el sendero es complicadísimo; basta con repasar la integración de los grupos que invitan a un recorrido repleto de espinas: la Liga enfrentó ayer al Morelia de México; lo esperan también Los Angeles Galaxy y el Motagua de Honduras.
Herediano juega esta noche con el Monterrey de México y debe medirse igual con el Seattle Sounders de Estados Unidos y el Comunicaciones de Guatemala. En cada grupo juegan todos contra todos y se clasifican dos por grupo a la segunda fase, menuda tarea.
Desde que el Machillo Ramírez asumió como técnico del Alajuelense, ha hecho público que ha trabajado fuerte en busca de que sus futbolistas aprendan a tener control y posesión del balón, como uno de los argumentos que urgen para avanzar en Concachampions. Más control de la pelota y menos fútbol emocional. La Liga ha dado pruebas de esto a la hora de ganar el bicampeonato.
Giuntini ha sido menos expresivo con relación a la Concachampions; en su caso y en el de su equipo, ganar el título nacional es más que suficiente. Lo otro suena a gula. Pareciera que la Liga asume Concachampions más comprometida que Herediano; por ahora, esperemos a ver cómo arrancan.

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