Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Viernes 15 Julio, 2011


De Copa Oro a Copa América a la Selección Nacional se le puede analizar en dos partes; defensa y ataque. No me interesa ningún otro seleccionado, ni de Concacaf, ni de Suramérica.
Hablamos de Costa Rica; de sus virtudes y defectos; de sus avances y de sus carencias; de las zonas del equipo donde se observa trabajo y mejoría y de tantos huecos que no se han podido llenar.
Empecemos por darle un apoyo total a Ricardo La Volpe.
Cualquier lego nota trabajo en el equipo.
Costa Rica juega a algo; se plasma una idea, un orden.
Se refleja en el terreno de juego, observando virtudes y errores, el trabajo en las prácticas.
La Selección Nacional no es un equipo a la deriva.
La embarcación tiene timón, aunque el barco está lleno de huecos.
Taparlos es la misión; es la tarea; es ese trabajo y trabajo y trabajo que pregona el entrenador argentino.
En zona de retaguardia, sin contar a los medios de marca estamos armados.
Es lo mejor del equipo o lo menos malo, si deseamos complacer a los negativos y disconformes, que abundan.
Tenemos porteros.
Jóvenes y buenos porteros.
Hemos presentado contra rivales de calibre mundial y contra líneas de ataque repletas de estrellas que brillan en el Viejo Continente, una defensa ordenada y bien parada.
Lo primero que dicen los mejores analistas del fútbol de nuestras zonas geográficas cercanas, desde Canadá hasta Argentina, es que “la Costa Rica de La Volpe es un equipo ordenado”.
Y esto, señores, es un gran paso.
Ordenar tácticamente a un equipo desordenado; que los jugadores aprendan a juntarse, a asociarse; a dibujar coberturas; diagonales; saber presionar y retroceder; dobletear; en fin, poner a jugar a futbolistas de escasos fundamentos tácticos, es un mérito del entrenador de la tricolor.
Dentro de tanta carencia; se nota por ejemplo que entre Salvatierra y Heiner Mora hay algo armado; algo estudiado; ellos se entienden; se juntan, atacan. El orden, el progreso en el juego de Oscar Duarte y Francisco Calvo es notorio. No son estrellas; siguen con yerros, pero han crecido. Cada uno de ellos refleja que ha sido pulido y aleccionado por el estratega. Insisto en que Costa Rica es más ofensiva por su sector derecho que por el izquierdo, a la hora de pasar al ataque. Hace mucho lo dije: Heiner Mora es nuestro mejor delantero. Urge otro por el otro costado.

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