Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Sábado 18 Junio, 2011


¿Otorgar un permiso a futbolistas que forman parte de una Selección Nacional es un acto deportivo o administrativo?
¿Qué tiene que ver una noche libre para un grupo de jugadores, con el fútbol?
¿Por qué la orden de regresar a la 1 a.m. la da el director técnico del equipo y no el jefe de la delegación?
¿Cómo se deslindan los campos entre lo administrativo y lo deportivo?
¿Puede el jefe de la delegación ordenarle al director técnico a qué hora debe terminar el entrenamiento?
¿Qué es el temor a La Volpe?
¿A qué se debe tanto respeto?
¿Ningún delegado o miembro de la comisión de selecciones nacionales pudo sugerirle que no era conveniente otorgar esa noche de fiesta?
Por lo sucedido, no cabe duda de que Ricardo La Volpe es amo y señor de su feudo y en este momento no se cumple ni se respeta a lo interno de la dirigencia de nuestro fútbol, la jerarquía.
La Volpe tiene un patrón que es el que le paga el sueldo.
De manera que dar una noche libre a los jugadores y hacerlos cumplir un horario, era una misión de los delegados del grupo y no de su cuerpo técnico.
Pasando al fútbol y tras la debacle de la tricolor en el partido contra México, hay un punto en el aspecto táctico que me suena desconsolador.
¿Cómo es posible que en tantos años el campeonato nacional no produzca otra línea delantera? ¿Cómo es posible que la Selección y los últimos entrenadores, dependan de Alvaro Saborío, casi como única figura de ataque, con las limitaciones tan evidentes que tiene este futbolista en lo técnico?
¿Por qué los técnicos de Costa Rica no tienen un plan B por si acaso Saborío falla?
Claro que no faltará algún idiota que diga que Saborío nos calló la boca si le mete el sábado tres goles a Honduras, pero no es este el punto. No es tema de futuro; es tema de pasado y el pasado pesa en el comportamiento en la cancha de este futbolista.
Hay que respetar la trayectoria de Alvaro; incluso se debe respetar el criterio técnico y táctico de los últimos entrenadores de la tricolor que han confiado en este ariete.
Pero, es hora de pensar y ensayar variantes, porque no es bueno que pasan y pasan los partidos y las eliminatorias y Costa Rica no tenga capacidad de formar con una línea delantera diferente, donde no sea Saborío la única carta de triunfo.
Y si no hay más remedio que seguir con don Alvaro, pongámosle acompañamiento.

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