Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

Enviar
Sábado 11 Junio, 2011


Muy pocos días después de que el Semanario Universidad publicó mis artículos, mis compañeros del Colegio Los Angeles, Bachilleres 1960, me contaron que estaban organizando, con toda “la pata”, la fiesta de los 25 años de graduación.
Sería en las instalaciones del club del Colegio, en Sabana Norte, detrás del ICE, lógicamente, con licor.
Cinco años atrás, en la fiesta de 20 años de graduación, a pesar de ser Tano uno de los organizadores, la borrachera que me pegué me impidió asistir. Mis compañeros de colegio fueron muy leales conmigo; siempre me ayudaron y se preocuparon para que dejara de beber y sufrieron mucho con mi desgracia personal.
Ahora se venía el fiestón de los 25 años, el Aniversario de Plata, sabían que yo no bebía, pero desde luego les preocupaba que en el ambiente de la fiesta, “me fuera en la tira”.
Yo vivía con mi mamá muy cerca del colegio y me fui a la fiesta caminando.
Mi compañero, José Fabio Pérez Merino, me dijo que él llevaba a mis tres hijas.
Guillermo Constenla prepararía su famosa paella y habría mejenga, baile y guaro hasta reventar.
Casi todos fueron a la fiesta con sus esposas. Yo asistí solo. Mis hijas tenían, Cristiana 15 años, Fiorella 13 y Daniela 10. Yo estaba totalmente seguro de que no iba a tomar; mis tres hijas asustadas, nerviosas y mis compañeros, todos, en duda.
Terminada la mejenga, les dije a mis compañeros que yo me haría cargo del bar y que yo les prepararía y les repartiría los tragos.
¡Vieran las caras!
Dicho y hecho.
Me metí en el bar, preparé tragos, los serví, vacilé, canté, gocé del festejo como pocos; compartí con mis hijas; tomé refrescos y la fiesta se terminó. Fui el último en irme.
Exactamente el 22 de diciembre de ese año (1985), me llamó a mi casa Luis Cartín Junior, periodista deportivo, hijo del inmortal narrador don Luis Cartín Paniagua, y compañero mío de colegio, un gran amigo que me cambió la vida y me dijo:
“Tano, te estuve observando en toda la fiesta, esperando el momento en que te echabas un trago, te vi servir licor, preparar bebidas, feliz, riendo, alegre. Me convenciste; vos no vas a volver a tomar”.
¿Querés volver a trabajar en LA REPUBLICA?
Ese día Cartín Junior, con la ayuda de don Yehudi Monestel, me dio trabajo en la sección deportiva que dirigía su padre y en ella reinicié mi carrera profesional, hasta la fecha.

[email protected]