Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Miércoles 27 Abril, 2011


Resultó muy curioso escuchar a la mayoría de jugadores del Alajuelense y también a su director técnico, Oscar Ramírez, decir, al final del partido que el Herediano les ganó 4-2, que todos sabían cómo les iban a jugar los florenses, pero a pesar de ese conocimiento, fracasaron y el rival les hizo los goles de la forma en que su entrenador les indicó, se los podían hacer.
Báilenme ese trompo en una uña.
“Sabíamos que el Herediano juega al pelotazo: mandan balones altos al centro del área en procura de que Olman Vargas los dispute y que Víctor Núñez aproveche las segundas bolas”. Por segundas bolas se debe entender rebotes, rechazos flojos, balones sueltos.
A pesar de que los jugadores de la Liga sabían esto, el Herediano los despedazó con esas jugadas.
Entonces, jugando de técnicos, digo yo que si el “Machillo” Ramírez sabía de esta forma de jugar del Herediano, pudo contrarrestarla con solo poner un hombre más en el centro de la defensa. El partido, por las características ofensivas del rival, por ellos conocidas, era ideal para jugarlo con líbero, que perfectamente pudo ser o Luis Marín o Elías Palma que jugando a la espalda de Giancarlo González y Johnny Acosta podía estar atento a despejar las peligrosas bolas sueltas que son las que aprovecha el “Mambo” y que incluso propiciaron el segundo gol florense en piernas de Vargas, quien pescó una bola suelta en el corazón del área.
Además, al estar lesionado Cristopher Meneses, el partido se presentaba óptimo para jugarlo con líneas de tres defensas y un par de carrileros, en lugar de improvisar a Juan Gabriel Guzmán por Meneses.
La lógica dictaba abrir por el carril derecho con Kevin Sancho o Carlos Clark; formar con tres defensores centrales (Giancarlo, Palma (Marín), Acosta) y ubicar a Salvatierra por la izquierda, donde ya lo vimos en alguna otra ocasión.
Si los jugadores rojinegros y su cuerpo técnico sabían que por la forma de jugar del Herediano, muchas bolas sueltas merodearían su área defensiva, lo lógico era alinear a un gendarme más, un hombre suelto, libre (líbero), atento a que los rebotes de Acosta y Giancarlo no le cayeran al Mambo ni a Olman que hicieron fiesta.
Como en la Liga dicen que es Mauricio Montero el que entrena a la defensa, el mismo “Chunche” que jugó el Mundial de Italia con líbero, debió estar atento a estos movimientos tácticos.

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