Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Lunes 28 Marzo, 2011


Lo que mal comienza, mal termina
Prácticamente todo lo relacionado con la despedida de Rolando Fonseca fue un compendio de improvisación, mal organizado, mal estructurado, con alguna excepción, incluso hasta mal pensado por responsabilidad del propio futbolista, quien desde Guatemala se sacó “su retiro” de la manga.
Algo sucedió a lo interno en el Comunicaciones que no trascendió en Tiquicia, que puso fin a los días de este brillante jugador en el equipo crema. En su momento se hizo pública la intención de Rolando de seguir con el equipo y de pronto, estando el Comunicaciones en Estados Unidos, se rompió el vínculo; Fonseca dijo… no va más y anunció que se retiraba del fútbol, lo que movió a la organización costarricense a rendirle los homenajes merecidos.

Los partidos para inaugurar el Estadio Nacional cayeron de perlas y se “planificó” hacerle uno de despedida en el juego inaugural contra China, sin el aval del técnico del seleccionado, Ricardo La Volpe quien siempre, incluso la noche del sábado, se mantuvo al margen del asunto. No lo aprobó, no lo rechazó; simplemente lo ignoró.
Resultó bien incómodo para los 35 mil espectadores presentes en el nuevo coliseo, mirar de largo la indiferencia y la falta de cortesía de La Volpe, hacia Fonseca. Es más, si su asistente y familiar Flavio Davino no le recuerda que faltaban 10 minutos de acción y que le habían prometido a Rolando al menos 15 minutos y hasta el final, es capaz de que no ingresa.
La Volpe ni lo volvió a ver; menos le giró instrucciones a Fonseca y le “ensució” el cambio, haciéndolo compartido con el de Pedro Leal. Fue el único cambio doble del equipo. La falta de respeto del argentino hacia el tico fue total.
Pero lo peor estaba por venir y ya en esto no tiene responsabilidad don Ricardo.
Terminado el partido y cuando la prensa deportiva busca a Rolando para que exprese sus sentimientos ante tan significativo acontecimiento, el jugador da a entender que su carrera no ha terminado y que puede volver a jugar al fútbol.
Aquí la tortilla se vuelca y el que irrespeta con esta decisión a los miles de costarricenses que le rindieron pleitesía a su carrera es Fonseca, quien jamás debió aceptar los homenajes que se le ofrecieron si en su mente no estaba determinada la decisión de retirarse. Si Rolando vuelve a uniformarse, todo lo de este sábado se convierte en burla grotesca del futbolista a quienes lo agasajaron.
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