Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Lunes 7 Marzo, 2011


Los furibundos enemigos de Oscar Arias, que lo odian con fiebre hepática, están que brincan de alegría con las publicaciones de WikiLeaks, denuncias relevantes algunas; suposiciones otras; refritos muchas de ellas y falsas también algunas, como la que especula sobre la donación del Gobierno de China del nuevo Estadio Nacional.
El grupo minoritario que proviene del sector “cultural” del país y que se opuso desde un principio a que se construyera el Estadio Nacional, unos en la Sabana y otros en cualquier parte, resistencia que en mucho se dio no tanto por la parte deportiva del suceso, sino política, se aferra ahora a la información que soltó WikiLeaks y que hace suponer, sin prueba alguna, que se dieron conversaciones previas entre el Gobierno chino y Oscar Arias, para negociar la donación del Estadio a cambio de que Costa Rica rompiera con Taiwán y se acercara a Pekín.

Los biliosos que aborrecen a Arias y que fueron barridos en las últimas elecciones por gestar una oposición que no agrada a la mayoría de los costarricenses, error que repiten en la actualidad, quieren dar a entender, basados en WikiLeaks, que regalar el Estadio Nacional fue una idea o sugerencia de China, aceptada por el gobierno de Arias, mentira monumental.
Este argumento se cae a pedazos con solo repasar el programa de gobierno de Oscar Arias, que incluía en su parte deportiva la posibilidad de construcción de un nuevo Estadio Nacional. En esto trabajó fuerte Osvaldo Pandolfo, quien junto con otros deportistas, le hizo ver a don Oscar la conveniencia de que aprovechara su visita oficial a Pekín para solicitar la donación del nuevo coliseo.
El nuevo Estadio Nacional se gesta, pura y limpiamente en el viejo Estadio Nacional, en una visita que Arias Sánchez hizo al viejo coliseo para inaugurar un evento deportivo y social. Al notar y observar personalmente las condiciones de tugurio patrio que habitaban las caducas instalaciones, ahí, dentro de la cancha vieja, nació la idea de pedirles a los chinos la donación, que luego se dio y se convino en el Instituto Centro Sur de Diseño Arquitectónico Wuhan, en Pekín ente que los detractores de Arias deberían conocer mejor para saber de qué oficia.
Mientras Costa Rica entera vibra y vive la fiesta de inauguración del majestuoso coliseo, otros rumian sus penas políticas aferrados a mentiras.

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