Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

Enviar
Viernes 25 Febrero, 2011


Si existe un periodista deportivo costarricense que ha defendido la carrera deportiva de Luis Antonio Marín, ha sido Gaetano Pandolfo.
En las buenas y en las malas, con elogio y crítica somos paladines de la brillante carrera que Luis Antonio desarrolló y desarrolla en Liga Deportiva Alajuelense, con sus excursiones cortas y largas al extranjero, incluidas.

Siempre me encantó el fútbol de Luis Marín y básicamente una de sus principales virtudes. Elegancia en el corte y la manera de salir con pelota dominada.
En este fundamento del juego del fútbol, Luis Antonio tenía un parecido con Mario “Catato” Cordero, Edgar Zúñiga, Alfonso “Magus” Brenes y otros bien pocos en tan difícil posición.
Me cautiva el defensor que no revienta la pelota; el que sabe y distingue que un rechazo a las gradas es devolver el balón al contrario, en un saque lateral para que inicie otra ofensiva, lo mismo que reventar a lo que salga.
Marín siempre fue muy elegante en este detalle.
Hoy que de nuevo e injustamente, el capitán del Alajuelense es abucheado por “su pueblo”, quisiera pensar que esos chiflidos malagradecidos no son por las comunes y recurrentes “tortas de Marín”, tan famosas y populares como las “cholladas de nalgas” del “Chunche” Montero, sino, creo yo, que esta temporada, el líder defensivo de los rojinegros juega con una enorme presión, básicamente porque tiene sentados, de forma seguida o alterna, a cinco futbolistas que más jóvenes que él, le meten presión a su puesto.
Si Luis Antonio Marín quiere dejar sentados a Giancarlo González, Johnny Acosta, Elías Palma, Warner Gutiérrez y Porfirio López y ser él el titular, tiene que jugar sin errores y entonces, es muy alta la carga emocional y de presión.
Los seguidores de la Liga saben y conocen que detrás de Marín, hay un núcleo de jugadores valiosos que piden campo. Ya el equipo perdió a uno bien bueno: Rudy Dawson, quien se “agüevó” y se fue; Gutiérrez no ve espacio ni luz; Marín tapa opciones; bloquea oportunidades, entonces no tiene más remedio que jugar sin error, asunto imposible para un ser humano.
Quizá hubiese sido inteligente de su parte, retirarse alzando la Copa de Campeón, pero igual, tenía todo el derecho a seguir jugando. El cuento que no me trago es el de su entrenador, que nos dice ahora que le habló a Luis, y este estuvo de acuerdo en rotar la titularidad en su puesto.
¡Mirala!

[email protected]