Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Viernes 18 Febrero, 2011


Gennaro Gattuso, genio y figura hasta la sepultura.
El pasado martes, en el partido que Milán perdió ante Tottenham, hizo otra de sus travesuras, retratada en este comentario de Nemesio Rodríguez de EFE.

“Es poco recomendable gruñirle a un tiburón y no hace falta decir por qué. Entre los que se atreverían a hacerlo, se puede citar al rocoso centrocampista Gennaro Gattuso, apodado “Ringhio” (gruñido en italiano) y también “Bisonte” y “Jabalí” porque afronta con furia y determinación a sus rivales.
Gattuso gruñó primero y luego embistió al escocés Joe Jordan, ayudante del técnico del Tottenham, Harry Redknapp, y jugador del Milán de 1981 a 1983.
A Jordan le llamaban “El Tiburón” por su dentadura, de la que faltaban un par de incisivos superiores y entonces Gattuso, de 33 años, se encontró con la horma de su zapato. El “Tiburón”, de 59, que pasó a la historia del fútbol como un delantero centro peleón y duro, no se arrugó ante la embestida del “Bisonte”.
Gattuso, señala La Gazzetta dello Sport, estaba “muy ansioso, con demasiada rabia”.
Primero vio la tarjeta amarilla por una entrada a Steven Pienaar, luego se encaró con el gigantón Peter Crouch y en el segundo tiempo fue por Jordan, al que agarró del cuello después de que este dijera algo desde la banda.
“Ringhio” no es de los que dejan las cuentas pendientes. Finalizado el duelo, corrió a la banda a pecho descubierto y se encaró con Jordan, al que propinó un cabezazo.
El centrocampista explicó que estaba “nervioso” porque Jordan lo “molestó” con sus comentarios desde la banda, aunque reconoció haberse equivocado en su actitud.
Dicen que el Tiburón le gritó, “fucking italian bastard” (“jodido bastardo italiano”). Para uno como Rino, que tiene un alto sentimiento patriótico, esta es la más vil e incalificable de las injurias.
Ahora, el “gruñido” al “Tiburón” puede costarle caro a Gattuso. La UEFA abrió un expediente y puede sancionarlo con varios partidos.
Gattuso es consciente de sus limitaciones técnicas y no tiene ninguna duda sobre ello. En Alemania 2006, calificó de “insulto al fútbol” que algunos medios italianos sostuvieran que el símbolo del Mundial era él una vez que Ronaldinho dejó el torneo tras la eliminación de Brasil por Francia.
“La clase y la calidad de Ronaldinho, no la puedo soñar ni por las noches”, afirmó con honestidad.

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