Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Miércoles 19 Enero, 2011


La gran diferencia en el clásico la puso Argenis Fernández y no lo decimos por el gol que resucitó a la Liga, sino por su desempeño en todo el partido, sobre todo la primera hora de acción donde el liviano y veloz futbolista fue todo un espectáculo.
Recostado por la entreala derecha, al mejor estilo Edgar Marín cuando hacía ala con Chico Hernández, el picaresco delantero levantó de sus asientos a los fanáticos rojinegros desde el minuto 4, poco antes de que Saprissa abriera la cuenta.
Sus jugadas eran muy parecidas; recepción del balón y en lugar de abrirse al extremo, todo lo contrario, buscar el centro de la cancha para, cerca del área rival, enviar los morteros. Uno, pasó rozando el poste de mano izquierda de Fausto González.
Luego, González le cortó a Fernández dos centros al primer palo; enseguida en una de las acciones más lindas del clásico; Fernández se embaló y cuando vio a González un poco salido, le dibujó una parábola a la bola que por centímetros no se acomodó entre el palo horizontal y los guantes del portero.
Al rato Argenis se desprendió por el costado y se la puso en la cabeza a Leandrinho; el remate del brasileño lo detuvo Fausto.
Todo esto en la primera parte.
Sentado en el palco de prensa del Morera Soto y tratando de adivinar el sistema táctico del Saprissa, me pregunté: ¿quién está marcando a Argenis?. Y no obtuve respuesta.
Como en el “fútbol moderno” se ha puesto de moda jugar con una sola punta y dos compañeros a su espalda; el rival enfrenta el partido con línea de cuatro y uno de los dos centrales no tiene a quien marcar. En el clásico, José Mena o Gabriel Badilla se encargaron de Leandrinho, según por donde este anduviera y Saúl Phillip supervisó el trabajo de Pablo Gabas, quien fue, junto con Argenis, uno de los dos que jugaron a espaldas del brasileño.
Dados los problemas que en ofensiva estaba dando Argenis, la lógica indicaba soltarle a Saúl la marca de Gabas y que pasara a marcar a Fernández, dejándole a Badilla la marca a Gabas. No apreciamos esta variante y en el segundo tiempo, el Saprissa pagó las consecuencias.
Otro punto a favor de los manudos es que en el Saprissa, quien tenía que hacer las funciones que Argenis cumplía en la Liga, era Armando Alonso, y no lo logró. La parsimonia de los morados después del tempranero 1-0, finalmente le salió costosa a la visita.

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