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Lunes, 21 de octubre de 2019



NOTA DE TANO


NOTA TANO

Gaetano Pandolfo [email protected] | Jueves 02 diciembre, 2010



Decía Roy Rodríguez, comentando mi Nota de ayer, que “después ver el partido Barcelona-Real Madrid, deberían prohibir el fútbol en Costa Rica”.
Pregunto: ¿solo en Costa Rica don Roy?
Conforme pasan las horas y los días, crecen las opiniones de que el Barcelona jugó el mejor partido que un equipo haya logrado en muchísimos años; los discípulos de Guardiola jugaron un partido espectacular y perfecto, pero al valorarlo, sin duda tiene mucho que ver el rival y además, ese ingrediente morboso de que al frente de este, estaba uno de los entrenadores más soberbios y aborrecidos del planeta.
Me imagino, porque esos otros partidos no se observan a nivel mundial, que el Barcelona, cuando le mete ocho o seis goles a equipos de la zona baja de la tabla española, juega igual o mejor a como lo hizo ante el Real Madrid, pero el peso del rival no suma. Este último clásico reunía ingredientes que lo hacían distinto y el principal era sin duda la presencia de Mourinho.
Los jugadores del Barcelona, acostumbrados a los más grandes escenarios, en su interior sabían que en esta oportunidad la vitrina se asemejaba mucho a una final de Copa del Mundo y supo aprovecharla al máximo.
El mejor equipo del mundo tiene tres genios: Messi, Iniesta y Xavi; para mi gusto, este último fue el mejor jugador del último Mundial y deberían otorgarle el Balón de Oro, a pesar de su bajo perfil.
El fútbol del Barcelona lanza un desafío universal a los técnicos de fútbol de todo el mundo; ha nacido o renacido una forma maravillosa de jugar al fútbol que ha llenado al fútbol español de todos los títulos, siendo el Barcelona base de su seleccionado.
Toca a los entrenadores metidos en el entorno de este extraordinario equipo, buscar en la pizarra, porque en la cancha es imposible, la fórmula mágica que pueda romper, vaya paradoja, la magia de estos futbolistas.
Mourinho lo logró una vez o un par de veces, pero no pudo repetir la dosis; esta vez le pasaron por encima y de esto se trata, de hallar un sistema táctico que haga que los catalanes, no pasen por encima, por debajo ni por los costados.
Badú insistía en que el fútbol es un simple juego; otros lo califican de arte; debe ser entonces excitante para cualquier entrenador, hallar en su propio laboratorio la fórmula que rompa el juego y el arte de este deslumbrante equipo catalán.

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