Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

Enviar
Lunes 29 Noviembre, 2010


¡Qué vacilón, para no otorgar otro término más fuerte, el de los jugadores y cuerpo técnico del Herediano!
Cambiaron el discurso del final del primer tiempo y el que sin hablar, transmitían los rostros desencajados de Marvin Obando, Javier Wanchope y Orlando de León, hasta el minuto 87 del juego, después de que gracias a un error imperdonable —por lo que estaba en juego— de Johan Venegas, Froylán Ledezma, con el ombligo, el estómago o la rodilla, pudo vencer la férrea resistencia santista y el partidazo de Wardy Alfaro.
Antes de que cayera el gol del Cachorro, Santos, según las declaraciones de los heredianos, era un equipo metido en su campo, cerrado, sin proponer fútbol, perdiendo tiempo deliberadamente, fingiendo lesiones; con ocho jugadores tirados en el césped y todos los etcéteras.
Por arte de magia, después del gol de Froylán, el Santos se convirtió en un rival fuerte, digno, honesto, con una defensa superordenada, tácticamente bien parado, al que “se nos hizo muy difícil vencer”.
Vale que a don Orlando, después de su caída aparatosa, tras ser empujado sin ningún miramiento por un compañero de su cuerpo técnico, no se le ocurrió decir que la victoria estaba presupuestada.
Santos se jugó, dado el 1-0 en su casa, un partido perfecto.
Un solo error, ese de Venegas, que no pudo despejar al tiro de esquina el centro de José Sánchez, le echó a perder el pasaporte a la final. Hay que darle méritos a Henry Duarte, y muchos méritos.
Hubiese sido más justo, si es que el Herediano merecía ganar por su dominio en la cancha y mayor posesión del balón, que entrara el remate de cabeza de Olman Vargas, que Wardy Alfaro desvió prodigiosamente en la acción más espectacular del juego.
En todo caso, quienes queremos a don Orlando de León, estamos contentos, porque cada vez está más cerca de cumplir el más grande de sus sueños; ver al Herediano campeón bajo su mandato técnico.
Solo falta la Liga, equipo que ayer hizo realidad la crónica de una muerte anunciada: el viaje del Cartaginés al Morera Soto, arrastrando una derrota en el Fello Meza.
Simplemente se cumplió el vaticinio.
Semifinal muy fácil para el Alajuelense que se acomodó el partido a su antojo y que ahora, frente al Herediano le pone justicia al torneo; estos dos equipos y Barrio México fueron los grandes actores de la competencia.
[email protected]