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Sábado, 24 de agosto de 2019



NOTA DE TANO


NOTA TANO

Gaetano Pandolfo [email protected] | Miércoles 01 septiembre, 2010



Antes de que se empezaran a transmitir por la televisión nacional los juegos de los Cachorros de Chicago, lamentablemente, programación suspendida o encarecida hace muchos años, los costarricenses fanáticos y seguidores del béisbol de las Grandes Ligas se repartieron, digamos un 60% con los Yanquis y un 40% con los Dodgers, digamos que hasta los años 70.
Por aspectos generacionales, estoy seguro de que los Dodgers siguen siendo el segundo equipo de mayores simpatías en Costa Rica, después de los Bombarderos del Bronx.
Pues resulta que la esposa del dueño de los Dodgers, ya “roquilla”, se enredó sentimentalmente con su chofer, le puso los “cuernillos “ a su marido y en Los Angeles estalló la bronca. Las revistas del corazón hicieron fiesta y a partir del pasado lunes, el tema es asunto de portada diaria porque ahora el destino de los Dodgers depende del divorcio de sus propietarios, Frank y Jamie McCourt, pareja que compró el club en 2004 cuando los Dodgers pasaban por una situación financiera compleja.
Ese mismo año la pareja firmó un acuerdo en el cual Frank se convertía en el único propietario de los Dodgers mientras que Jamie ponía bajo su nombre las casas de la pareja.
Jamie no quería que las finanzas de los Dodgers, que arrastraban más de $300 millones de deuda, pusieran en peligro sus viviendas valoradas en $80 millones.
Pero el club logró superar el bache económico y sus ingresos se duplicarán para 2018, gracias a la gestión en la que Jamie McCourt estuvo muy involucrada.
En 2009 asumió como directora ejecutiva de los Dodgers, el puesto más alto alcanzado por una mujer en la MLB.
El pasado octubre, Jamie solicitó el divorcio después de que su marido la despidiera tras acusarla de insubordinación y de comportarse de forma “inapropiada” con un empleado.
El abogado de Jamie explicó que su defendida no fue debidamente asesorada cuando firmó el documento por el que cedía la titularidad del equipo a su ex marido y señaló que si la justicia confirma aquel acuerdo, “Frank será multimillonario y Jamie tendrá unas casas con una deuda que no puede mantener”.
Jamie ha reiterado que nunca leyó los documentos por los que Frank se convertía en único dueño de los Dodgers; esto último nos comprueba que no solo en Costa Rica, las esposas firman sin leer los documentos que les presentan sus maridos.

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