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Martes, 19 de marzo de 2019



NOTA DE TANO


NOTA TANO

Gaetano Pandolfo [email protected] | Martes 29 junio, 2010



Este Brasil de Dunga tan criticado y cuestionado, porque ¿no juega bonito?, parece que mete un gol cuando le da la gana.
En cada partido presenta una superioridad indiscutible contra el rival de turno, al que apenas le alcanza con unas pocas escaramuzas en los arranques, mientras el “scracth” se arma.
Una vez medido el contrincante, la “canarinha” empieza a montar la fiesta y a llegar al marco contrario por todas las rutas que les permiten las condiciones futbolísticas y hasta físicas de sus jugadores.
Se puede anotar por medio de tiros de esquina que pescan en el área rival sus torres humanas, como Juan o Gilberto Silva; el gol puede llegar gracias al talento de Kaká, como lo mostró en ese pase fulminante e instantáneo a Luis Fabiano, propio de un crack para que marcara o alcanza con explotar la velocidad de Robinho que se está jugando un “torneazo”.
Dunga se ha inventado un nuevo Brasil; lo ha hecho más serio y científico; se terminó aquello de que les pueden meter tres, pero hacen cinco, quizá porque jugar de esa forma en ocasiones tiene un precio muy caro como sucedió en España 82, cuando los brasileños se abrieron sin necesidad en lugar de cuidar un resultado favorable y Paolito Rossi los liquidó en letales contraataques.
Desde que se inició este Mundial, Brasil demostró ser el seleccionado más sobrio con todo lo que significa este término; brilla sin astros, como un todo, pero tiene estrellas; lo que sucede es que a estas, Dunga las obliga a meterse al grupo y no a apartarse para entregar su propia luminosidad; ayer contra Chile no jugaron, ni Felipe Melo, ni Elano y no pasó absolutamente nada. Todo lo contrario, a Chile le suspendieron a sus dos defensores centrales y su retaguardia se convirtió en un colador y eso marca diferencias.
Ya en la parte final de la ruta, no se vislumbra qué seleccionado puede impedir que Brasil esté en la final porque Holanda sigue avanzando sin convencer y Argentina aún no ha tenido un rival de peso. Alemania será su termómetro, su parámetro y quizá su funeral.
Pocos volvieron a mencionar a España como favorita a la corona; habrá que ver qué muestra ante Portugal para saber si se vuelve a trepar al podio de los favoritos, pero por lo visto, son bávaros y brasileños los candidatos fuertes a disputar el laurel.

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