Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Miércoles 19 Mayo, 2010


Parece que no me di a entender con mi Nota del pasado lunes.
De ninguna manera quise elevar a Roy Myers a la estratosfera y mucho menos compararlo con Pep Guardiola.
Lo que traté de hacer fue una comparación de personalidades entre Guimaraes, Medford, Jeaustin y Myers para dar a entender que, la forma de ser de Roy, su tranquila personalidad y su equilibrio emocional le habían ayudado a obtener el título para el Saprissa, conquista que también lograron los otros técnicos con distintos perfiles y credenciales.
Lancé una interrogante, de acuerdo con lo manifestado en la columna: ¿habrá un director técnico que sume conocimiento, sabiduría, academia, universidad de la vida y además, la forma de ser de Roy Myers?
Y pregunté: ¿acaso Pep Guardiola?
De manera que no se trataba de comparar a Myers con el laureado técnico del Barcelona, como lo interpretaron algunos de los que comentaron la Nota.
Igual recibí muchos comentarios de la Nota en la que hablábamos de Josué Martínez, Marco Ureña, David Guzmán y Diego Estrada, quienes, siendo contemporáneos y mundialistas de Egipto, de regreso a sus respectivos equipos, Saprissa y Alajuelense, presentaron diferentes comportamientos al gozar de la estelaridad, mucho más prudentes, moderados y centrados, el par de morados, más díscolos, rebeldes y con “estrellitis”, los manudos.
La mayoría de los comentarios hacían ver que para esto tienen que ver tres factores principales: la idiosincrasia del club; lo que nutre el club a sus jugadores desde las ligas menores, la mentalidad y actitud del equipo como un todo, que luego se proyecta hasta la primera división.
Segundo, la personalidad de los entrenadores y sobre todo la del director técnico de turno, una vez que estos muchachos se convierten en titulares; por ejemplo, ¿cuál fue el comportamiento de Roy Myers hacia Josué y David y cuál el de Luis Roberto Sibaja, hacia Marco y Diego?
Y tercero, el liderazgo y orientación de los veteranos del equipo hacia los juveniles, en el vestuario, en los entrenamientos y en los partidos.
En este renglón, Saprissa supera en mucho a la Liga, porque el liderazgo que ejercen Drummond, Cordero, los hermanos Sequeira y Centeno, en el Alajuelense se resume en el callado Luis Antonio Marín y el reservado Cristian Oviedo. Hay desbalance y así opinaron los comentaristas de mi Nota.

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