Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Viernes 14 Mayo, 2010


En los previos del partido San Carlos y Saprissa, el viernes 7 de mayo, escribimos lo siguiente: “personalmente no creo que Saprissa vuelva a jugar de forma tan calculada y mezquina como lo hizo en ese partido especial (contra Santos). La reglamentación lo favorecía mucho; estaba bien cuidarse; ahora en la final no hay ventaja en caso de empate, de ahí que el entorno y las circunstancias obligan a San Carlos a ganar con contundencia en su patio. No hay otra si desea ser campeón y este detalle aritmético, ubica al Saprissa como favorito para dejarse el gallardete”.
Y eso fue lo que pasó.
San Carlos anota el segundo gol y obligado a ganar con contundencia se abre, detalle numérico que favoreció al Saprissa. Cuando los discípulos de Daniel Casas fueron por el tercero (y lo tuvieron a su disposición, los de Roy Myers les metieron tres).
Al día siguiente sábado, decíamos en este espacio, que “la mente es poderosa y también juega. Personalmente siempre he creído que juega más la mente, que la suerte.
Mentalmente, Saprissa le lleva mucha ventaja a San Carlos, básicamente por el archivo de instancias finales que guarda el 50% de la nómina morada, contra un 5% que suman algunos pocos futbolistas norteños.
La vivencia de Donny Grant, Daniel Alvarado y Geiner Segura con el uniforme de Pérez Zeledón en una final en el estadio Ricardo Saprissa, solo ha sucedido una vez en su vida futbolística.
¿Cuántas suman Núñez, Drummond, Cordero, Sequeira y Centeno? ¿Cuántas Alemán y Barrantes?”, nos preguntamos.
Y, la respuesta llegó con el partido.
¿Notaron el partidazo de Barrantes y de Alemán, cuando entró de cambio?
¿Analizaron la fuerza mental de Víctor Cordero, digamos que responsable de los goles sancarleños a cuya cita en marca llegó tarde o desubicado?
¡Cómo se levanta, cómo se repone, cómo reacciona, con qué fuerza mental para sacar dividendos de la adversidad y al rato empata el partido!
Decíamos el sábado: “todo esto cuenta porque en las finales por los títulos, la estadística es abrumadora y avasallante a favor del Saprissa”.
¡Dicho y hecho!
El sábado se cumple con el trámite; además: ¿se imaginan que para la final se hubiera aplicado el reglamento de semifinales y San Carlos queda obligado a meter como seis goles? Por favor, igualen esto para que los enfrentamientos de la segunda fase, se jueguen como la final.

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