Nota de Tano
Gaetano Pandolfo gpandolfo@larepublica.net | Miércoles 12 mayo, 2010
Esa majestuosidad de Estadio Nacional, la pura verdad que no debería tener ninguna oposición.
Estamos claros que los enemigos de Oscar Arias, esos que lo odian visceralmente, al punto de que en sus respectivos espacios de opinión muy bien ubicados en la prensa escrita nacional, no le dieron ni media palabra de mérito a su gobierno y menos, tuvieron la hidalguía de reconocer que la victoria arrolladora de doña Laura, en mucho se basó en los logros de la administración recién finalizada, politizan la construcción del nuevo coliseo.
Todo lo que hizo don Oscar es maldito.
De manera que cuesta entender que en un país de quinto mundo como el nuestro, repleto de falencias y en el que hacen falta, no solo camas en los hospitales, de lo que hablamos ayer, sino caminos, puentes, muelles, cárceles, pupitres, policías y miles de miles de cosas, comentar que es mejor usar la plata que donó el Gobierno de China para construir el Estadio en otros menesteres, no es correcto, porque entonces muchas obras no se podrían construir y centenas de eventos habría que clausurar, si pensamos que el dinero que cuestan o que producen, deben ir a llenar necesidades propias de una nación subdesarrollada.
Se debe comprender la situación tal como se produjo en su momento.
Un día cualquiera, don Oscar visitó las instalaciones del viejo Estadio Nacional en compañía del entonces presidente del Icoder, se ocupaba para un evento masivo y al ex mandatario le causó tanta desazón el estado de las instalaciones que lo calificó de tugurio.
Ahí mismo se le aconsejó que aprovechara la visita a China que tendría en los días siguientes, para “puntear” la construcción de un nuevo estadio. Dicho y hecho. Don Oscar lo pidió y China lo aprobó.
¡Punto!
No hay nada más que pensar, que objetar y mucho menos rumiar lo que pudo haber sido y no fue.
Los chinos nos regalaron una obra monumental, que se levanta ante los ojos pasmados de 4 millones de costarricenses, que se quedan atónitos ante la obra majestuosa, orgullo de nuestra nación.
Es un regalo, por Dios, un regalazo; no seamos mezquinos; no politicemos su donación; no nos hagamos bolas de lo que viene. Ahí está, alto, imponente, bellísimo; cuidémoslo, administrémoslo con honradez, honestidad y responsabilidad y dejemos de quejarnos, protestar y reclamar sin sentido.
NOTAS ANTERIORES
Goles letales en minutos claves liquidaron al León
Viernes 13 diciembre, 2024
Una sinfonía de patadas, agresiones físicas y fútbol de “mala leche” de jugadores de los dos equipos, contaminaron la vuelta de una semifinal
¡Cuidado! Saprissa olfatea pentacampeonato
Jueves 12 diciembre, 2024
Saprissa es un equipo sumamente peligroso en instancias finales. Se crece, se ordena, se motiva, se mueve en su charco, el que le gusta y le agrada
Herediano venció a la Liga con un equipo refrescante
Miércoles 11 diciembre, 2024
Elías Aguilar encendió todas las luces del clásico provincial
Saprissa y Herediano favoritos a sobrevivir
Martes 10 diciembre, 2024
El Team jugó a lo grande y se tragó a un León, muy mal acostumbrado a convertirse en minino en los momentos cruciales de las competencias