Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Martes 30 Marzo, 2010



La decisión de doña Laura Chinchilla de nombrar como ministra de Deportes a la señora Guiselle Goyenaga merece todo nuestro respeto.
Es un acuerdo soberano de quien ocupará la Presidencia de la República; doña Laura tiene la potestad y el derecho de nombrar y escoger en su equipo de Gobierno, a las personas que ella considere más aptas para cada puesto.
Entonces, su decisión de no nombrar a Osvaldo Pandolfo como futuro Ministro de Deportes, no se debe politizar. No solo Osvaldo se quedó por fuera; cada vez que se selecciona un gabinete, igual que una selección nacional de fútbol, queda por fuera gente valiosa y esto se ha repetido una vez conocida la nómina de trabajo de la presidenta electa.
Ahora: absolutamente nada tiene que ver el hecho de que Tano haya escrito opinión favorable al gobierno de Oscar Arias y sea seguidor de Liberación Nacional, con el suceso de que su hermano sea hoy, por lo menos para miles y miles de costarricenses, víctima de una injusticia.
Ténganlo por seguro de que por lo menos la familia Pandolfo Rímolo seguirá siendo liberacionista; no hay afanes de revancha que no caben; únicamente aceptación y respeto.
Por eso, considero absolutamente fuera de lugar políticamente hablando, tres comentarios que me hicieron llegar a mi Nota de ayer.
Daniel Murillo V. escribió esto:
“Tano, realmente aprecio lo hecho por Osvaldo en este país. Pero usted utilizó este medio en ocasiones pasadas, para defender ese sistema político que le acaba de dar la espalda. No hay campo para reclamos. En todo caso, si usted cree que en esta vida todo se paga, debería esperar pacientemente a que las cosas tomen su cauce. Felicite a su hermano de mi parte”.
Ernesto Gallardo, manifiesta.
“Tranquilo don Tano, usted y la mayoría de costarricenses que asistieron a las urnas son los que décadas tras décadas nos dejan en manos de líderes sin ninguna visión, así que esa culpa es tan suya como de la mayoría, contradictorio en tan pocos meses pasar del regocijo a la desilusión... nadie sabe para quién trabaja...
Gustavo Serrano expresa.
“¡Vaya vaya! Tano, qué tirada. Esos que le negaron el reconocimiento justo a tu hermano, son los mismos (a los) que hace poco más de mes y medio les dedicaste una Nota entera para celebrarlos con pasión”.
Insisto: una cosa no va con la otra.

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