Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Sábado 6 Marzo, 2010



Los seres humanos tenemos que cuidarnos mucho para no dar pasos en falso.
En ocasiones, uno solo de ellos nos lanza al abismo; nos derriba; nos hace perder las cosas que más amamos en la vida.
Vean lo sucedido a Tiger Woods.
Rodrigo Kenton dio un paso en falso monumental.
No se le paró a Walter Centeno y eso lo hundió.
Nada de esto se habla en sus recientes entrevistas donde trata de defender lo indefendible.
Cuando el capitán de su equipo salió a la prensa a decir públicamente que no estaba de acuerdo con la decisión de su director técnico, de separar del seleccionado a Freddy Fernández y a Harold Wallace, acuerdo que el propio Paté dijo, fue tomado por presiones de la prensa deportiva; inmediatamente, al instante, don Rodrigo debió responderlo y enfrentar a su discípulo, llamarle la atención e incluso quitarle la capitanía.
Todo lo contrario, Rodrigo Kenton lo acuerpó; lo respaldó y en ese instante se le quebró todo el piso de su vestuario, punto vital que pocos días después lo condujo a la cámara de gas.
Kenton, en su defensa actual, tan tardía, tan inútil, tan a destiempo y tan vacía como el mismo informe del presidente de la Federación, dice que si hubiera seguido al frente de la tricolor, clasifica y que Li debió actuar como lo hicieron los presidentes de Argentina y de Brujas, que no destituyeron ni a Maradona, ni a Mauricio Wright, quienes después triunfaron.
Qué lástima que don Rodrigo no cita centenares de casos contrarios; decenas de selecciones y equipos en todo el mundo que fracasaron en sus aspiraciones, porque la dirigencia no se movió a tiempo.
¿Cómo pretendía Kenton que lo dejaran un minuto más como técnico, después de tres derrotas catastróficas y consecutivas, en las que cometió errores de alineación y de estrategia tan graves como los que ahora, con poca elegancia endosa a René Simoes?
¿Si Eduardo Li no sabe nada de fútbol, por qué no se lo dijo en la cara el día de la conferencia de prensa en que fue destituido?
El señor Li metió la pata hasta el fondo con su bendito informe, pero en su momento, los nombramientos y posteriores destituciones de Medford y Kenton, fueron ambas, decisiones correctas. Cuando los dos cayeron, la Selección Nacional era un desastre y no jugaba a nada.
Ahí, el dirigente está obligado a actuar y don Eduardo, lo hizo.

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