Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Lunes 1 Marzo, 2010



El párrafo inicial de nuestra Nota de fin de semana decía así.
“El asunto empezó a oler a podrido, desde el instante en que el 90% de los medios de comunicación deportivos fueron engañados y creyeron recibir un informe exclusivo, que a esa misma hora era repartido a los demás periodistas.
Aquí se nota la mala leche de los interesados en armar un escándalo y desde luego que lo lograron.
No hay que ser un genio del espionaje para saber qué grupo engendró y gestó este movimiento, totalmente desestabilizador para las funciones del presidente de la Federación, Eduardo Li”.
Y desde luego que lograron su cometido.
Cuando Li salió de nuevo a la prensa a explicar lo inexplicable solo logró embarrialar más la cancha y ahora el “famoso informe” se les fue de las manos… a todos.
Agregamos en nuestra Nota del sábado que el informe de Eduardo Li, no sirvió para nada y fue publicado a destiempo.
Algunos analistas de la prensa deportiva nos dan la razón.
Dijimos que “carece de profundidad, no contiene ningún argumento científico y es un discurrir de chismes con estampillas oficiales. El jerarca federativo debió leerlo a los presidentes de club en “petite” comité y después tirarlo a la basura”.
Conocido el informe y a la hora de las reacciones, decíamos que “Hernán Medford se trepó a su propio ventilador, los futbolistas seleccionados, como casta privilegiada que forman, se taparon entre ellos, otros aludidos no asumieron su responsabilidad y se aferraron a cualquier excusa y metí las manos al fuego por Germán Retana en un punto específico, pues estoy seguro, porque lo conozco, que jamás va a interferir con el técnico de turno en aspectos tácticos o técnicos del grupo”.
Ya don Germán publicó su propia defensa.
Distribuido el reguero, de todos los actores involucrados quien tomó sin querer el liderazgo del protagonismo fue sin duda Walter Centeno, el capitán de la Selección Nacional y con el propósito de entrarle mañana al tema del “Paté”, lanzó un par de interrogantes.
¿Tiene, posee Walter Centeno, no la calidad futbolística, sino la personalidad idónea para ser el capitán de la Selección de Costa Rica?
¿Fue un acierto o un error de Rodrigo Kenton, el escogerlo como capitán?
Porque de esto no habla nada el informe.

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