Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Martes 29 Diciembre, 2009



Brujas campeón nacional.
Finalmente se le hizo al club gitano y en un plazo más bien corto y ayudado —valga la redundancia—, por los torneos cortos, ganó el Torneo de Invierno y con ello el título de campeón nacional, el primero de su joven historia.
Llenazo en el Cuty Monge.
Más camisetas naranjas que negras pero, jamás habíamos visto tantas negras, señal de que el joven club despierta y empieza a amarrar seguidores; la corona le dará miles de adhesiones y este detalle ayuda al desarrollo del fútbol nacional.
Todo en la final fue emocionante; el pequeño coliseo repleto; la alegría decente en las gradas; pequeños carnavales en diferentes sectores; tambores, vítores; samba y aplausos.
Y en la cancha, un duelo táctico; un partido de tú a tú en el que Puntarenas jamás se enconchó, dio la cara desde el primer minuto y jugó mejor que el anfitrión. Ni cuando Daniel Jiménez dibujó su travesura apenas en el minuto dos del segundo tiempo y empató el partido, en un gol que tuvo bastante similitud con el 1-0 del Puerto, pues tanto Daniel como Luis Lara se descolgaron solitarios para crucificar a los porteros Zamora y Sequeira respectivamente, los chuchequeros perdieron su orden defensivo y su concentración entre líneas, máxima virtud de su estratega, Carlos Restrepo.
Brujas, o más bien su técnico nos sorprendió con una de sus clásicas alineaciones enredadas; donde sus jugadores ocupan todas las posiciones y los zurdos son derechos y los derechos son zurdos, de manera que vimos a los derechos Try y Jameson Scott por la izquierda y a los zurdos, Paolo, Pablo y Randy por la derecha, aparte de una formación con ocho hombres de marca: cinco en el fondo y tres en la cintura, difícil de captar en casa propia.
La ventaja temprana del Puerto hizo recapacitar también temprano a Mauricio Wright, quien con el ingreso de Alemán y el reacomodo de Bennett en su posición original le dio otro orden a su oncena que se vio más suelta en la segunda parte.
El uno a uno se alargó más de la cuenta; en los tiempos extra flaquearon las piernas y nadie apuró las acciones; los emotivos e injustos “penales” estaban a la vista y en sus 12 ejecuciones, la corona de Liberia Mía bailó de un lado para el otro para finalmente preferir quedarse en casa.
Brujas, el de Escazú; el de la capital; el de Patarrá; el de Desamparados, es el nuevo campeón nacional.
¡Albricias!

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