Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

Enviar
Lunes 21 Diciembre, 2009



Tenemos una campeona del mundo en boxeo.
El pintoresco espectáculo que presenciamos los costarricenses, desde que vimos publicada la primera foto de la señora ama de casa, rival de la nuestra, condimentado con su vestimenta a la hora del pesaje y de subir al ring, no es responsabilidad de Hanna.
Allá los que promueven estos shows.
Hanna Gabriels cumplió con su papel, hizo su trabajo, se preparó y despachó a la “treintañera”, madre de cuatro hijos, la mayor de 18 años (casi de la edad de su rival en Managua), se apretó el cinturón y regresó a casa.
Les cuento que me pasé toda la pelea, no mirándola, puesto que no había nada que ver, sino, haciendo números de, a qué edad pudo tener la argentina su primera bebé, y no me salieron las cuentas.
Sobre todo que, supongo, en los tiempos en que doña Aventurera fue joven, no estaban de moda los embarazos adolescentes.
Con el título de Hanna en los brazos, los costarricenses fueron al fútbol por la tarde para presenciar un partido dramático en Heredia y otro de arranque sorpresivo en el Valle, pues ese par de anotaciones tempranas de Brujas como visita, no estaban en el libreto original del partido, salvo que Mauricio Wright si lo tuviera escrito en su guion particular.
Como lo dijimos en los previos, no era asunto de que Pérez Zeledón metía un gol y ya. ¡Qué va!
La misión era bien complicada y se vino a pique cuando Pablo Brenes y Daniel Jiménez se aprovecharon del descontrol inicial de la retaguardia generaleña, muy lenta en reacción para perforar las redes del desconcertado Dexter Lewis.
Renta propicia y generosa que sumada a la recaudación local en Desamparados (victoria 2-1), alcanzó para la supervivencia, más la acostumbrada perdedera de tiempo, cáncer letal de nuestro escuálido balompié.
Herediano se presentó contra las cuerdas y quedó “groggy” con el gol de penal de Macotelo; eso sí, con más garra, sangre y ganas que la rival de Hanna, se sobrepuso a los golpes, el técnico Ragussa leyó bien la desgracia, ordenó variantes vitales y su equipo aplastó al Puerto en la segunda parte, incluso metió los dos goles prometidos, pero no alcanzó.
Aquí dimos a Pérez y Herediano como favoritos; por variar no acertamos, de manera que la final entre Puntarenas y Brujas, curiosa, atractiva, diferente, dará al fútbol criollo un campeón nacional inédito.

[email protected]