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Viernes, 14 de diciembre de 2018



NOTA DE TANO


NOTA TANO

Gaetano Pandolfo [email protected] | Sábado 14 noviembre, 2009




El trabajo consiste en capturar en 180 minutos, lo que se dejó ir en 25 segundos.
A Costa Rica y a Uruguay, la FIFA les dio nueva oportunidad; una nueva oportunidad que ya no tienen Ecuador en Suramérica, ni Suecia, Austria, la República Checa, Bulgaria y Noruega en Europa.
A los ecuatorianos se les fue el Mundial como sorbo de agua entre sus manos; perdieron en casa precisamente contra los charrúas y se les fue Sudáfrica, pero luego, son los uruguayos los que tienen la clasificación en la bolsa, pero se la entregan en el mítico Centenario, a la Argentina más mediocre de las últimas décadas.
Decenas de selecciones de todos los niveles en el planeta, ya se despidieron de la Copa del Mundo: Costa Rica y Uruguay por estos lares y otras selecciones en diferentes regiones, se juegan la última carta.
La repesca. El repechaje.
Hay chance de volver a pescar; hay chance de lanzar la carnada y tratar de que el pez pique; los peces gordos y los flacos, igual da que pique Forlán o el novato Lodeiro. Se trata de pescar, calentar y comer.
Esta noche, costarricenses y uruguayos acuden a la penúltima cena; la última será el miércoles en Montevideo, pero esperan postres jugosos al otro lado del mar.
Si Costa Rica juega bien puede ganar; si Costa Rica repite un partido tan monumental como el que le hizo en la primera vuelta de la hexagonal a Estados Unidos, va a triunfar. Todos los costarricenses queremos un partido igual y vamos a llenar el Ricardo Saprissa para apoyar a la tricolor en esa búsqueda; anhelamos, deseamos, queremos, dado que no lo podemos exigir, que desde Keylor Navas, portero, a Alvaro Saborío, delantero, Costa Rica juegue y repita minutos tan maravillosos como los primeros 30 en Washington, cuando mareamos al “coco” de Concacaf y lo perforamos con los dardos de Bryan Ruiz.
Todo eso está en juego, hay mucho en juego; hay un Mundial en juego; la ventana no se ha cerrado, las puertas están abiertas; existe y se presenta una oportunidad real de alzar vuelo y aterrizar en Sudáfrica. Ese chance ya no lo tiene Ecuador, lo perdió Turquía; se le esfumó a Colombia.
Costa Rica lo tiene; lo tienen Marín, Paté, Celso.
Todo es que lo agarren; que lo atrapen como decía el compadre Parmenio; recuerdan…
“El fútbol es un asunto de cabeza”.

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