Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Jueves 12 Noviembre, 2009



Normalmente la Selección Nacional juega mal.
Ocasionalmente, juega bien.
Normalmente los partidos del campeonato son de baja calidad. Ocasionalmente se pueden observar buenas confrontaciones.
¿Hasta aquí, estamos en lo cierto o también es mentira?
¿Desde Italia 90, para no irnos más atrás, son más los ratos amargos vividos por los aficionados con la tricolor o son más los episodios felices?
La exitosa participación de Costa Rica en la eliminatoria hacia Corea y Japón, solo se repitió en la primera vuelta de la hexagonal de esta eliminatoria con Rodrigo Kenton. Entonces, sin tener calculadora en mano, es muy sencillo comprobar que la norma es que los futbolistas costarricenses jueguen a bajo nivel y la excepción, que lo hagan bien.
Si nos venimos más para acá, tendríamos que sumar como presentaciones pobrísimas los tres partidos de la segunda vuelta de la hexagonal, que suman 270 minutos de fútbol mediocre, que se tendrían que contrarrestar con el buen partido ante Trinidad y Tobago y unos 40 minutos frente a Estados Unidos.
La mala calidad derrota por goleada a la buena calidad… pero, pero, pero
Alcorcón 4 Real Madrid 0
La bola es redonda y son 11 contra 11.
El mensaje es fresco.
Entonces viene el dilema; los optimistas se imaginan el repechaje contra los charrúas, con una Costa Rica jugando como lo hizo en la primera vuelta de la hexagonal y ven a Bryan Ruiz metiendo goles como en Washington. Son fanáticos de lo ocasional.
El periodista deportivo debe aferrarse a la norma.
Costa Rica puede derrotar a Uruguay si juega bien, pero, Costa Rica juega más veces mal, que bien, por eso vemos difícil que sobreviva al repechaje.
No somos enemigos de la Selección Nacional; somos amigos de lo lógico, de lo consecuente; ahora, si el sábado me observan gritando a todo pulmón los goles de Costa Rica, no me señalen de hipócrita y fariseo, trepado en el carro de la victoria. Reflexionen, mediten, comprendan, que no existe la mínima razón para que un solo periodista deportivo costarricense quiera que clasifique Uruguay.
¿Qué sentido tiene?
¿Se pueden repetir resultados como los de Madrid?
Desde luego que sí, el balón es redondo, pero la cabeza fría del periodista no puede darse ese lujo. Ese lujo de tener la cabeza redonda, porque entonces rueda y se derrumba.

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