Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Martes 12 Julio, 2016

Cleveland (EE.UU.). El lunes trasanterior escribí un artículo sobre los Yankees de Nueva York que titulé: ¡Bombarderos sin bombas!
Bueno, los Mulos decidieron activarlas y lanzarlas sobre la humanidad de 70 mil almas (más la mía) que colmaron el pasado fin de semana las gradas del Progressive Field, en Cleveland, ilusionados en nuevas victorias de La Tribu, después de la paliza 10-2 que les dieron a los pupilos de Joe Girardi la noche del viernes.
Pero qué va.


El sábado el juego fue dramático y se fue a extrainnings y de nuevo los Yankees se aferraron a la fórmula que mejor conocen en esta campaña para amarrar triunfos. Rezan para que el abridor se sostenga cinco o seis innings, se saltan al cuerpo de relevistas y madrugan con Dellin Betances en el sexto. Girardi lo metió cuando C.C. Sabathia solo había sacado un out. En esta ocasión, los Indios lograron empatar el juego 6-6 anotándole a Andrew Miller; en el undécimo New York hizo su carrera y el lanzallamas Aroldis Chapman salvó el juego.
El domingo, los “Bombarderos” volaron metralla y sacaron muy temprano, en el cuarto episodio al estelar de La Tribu, Carlos Carrasco, con jonrón de tres carreras de Ellsbury. El juego se puso 11-1 a favor de Los Mulos, pero los Indios sacaron sus flechas y zarandearon a Tanaka con seis carreras en el quinto inning para meterse en el partido.
Este quinto episodio fue de locos; se conectaron 11 imparables, se anotaron 12 carreras y duró 46 minutos. Girardi, en una decisión inteligente y dado que viene el parón por el Juego de Estrellas, le dio la lomita a uno de sus abridores, Nathan Eovaldi para que concluyera la faena. Eovaldi ganó su primer juego como relevista.
Esta serie que ganaron los Yankees a pura metralla en el cuarto juego y gracias a su tripleta de cerradores de lujo en los juegos uno y tres, pone a sus dirigentes en un disyuntiva. Están jugando para .500 (44 ganes-44 pérdidas); están a 7.5 del primer lugar que son los Orioles y por el comodín están a 5.5, pero con siete equipos arriba con mejores números.
Falta la mitad de temporada. ¿Se meten a pelearla o se rinden y venden antes del 31 de julio a dos de sus cerradores, Miller y Chapman que serán agentes libres, para recibir algo bueno a cambio con miras al 2017? Tano optaría por lo primero: seguir en combate.