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Martes, 11 de diciembre de 2018



NOTA DE TANO


Nota de Tano

Gaetano Pandolfo [email protected] | Lunes 06 junio, 2016


El 0-0 entre Costa Rica y Paraguay era un resultado fácilmente previsible; simplemente repitieron el marcador del juego amistoso en el Estadio Nacional, que marcó el debut de Ramón Díaz como técnico guaraní.
Por cierto y aunque eso no nos incumbe, el “Pelado” recibe crítica diaria a su trabajo de la leyenda José Luis Chilavert, tan incómodo en su país como Hugo Sánchez en México.
El juego apuntó al cero a cero; Paraguay le regaló la salida a Costa Rica y por eso vimos como los tres centrales ticos: Waston, Duarte y Acosta se pasaban la bola horizontal entre ellos sin ningún problema, sin marca, pero sin proyección de ataque.
Apenas adelantaban el balón a Celso, Ruiz o Tejeda, caían a presionar los paraguayos, cortando el vínculo entre nuestros mediocampistas y los delanteros Joel y Ureña. Paraguay jugó el partido así hasta que se cansó.
El calor, la alta temperatura secó los pulmones de los discípulos de don Ramón y fue cuando Costa Rica, con las piernas frescas de Azofeifa, Venegas y Bolaños jugó sus mejores minutos y estuvo cerca de la anotación con el remate picado de Cristian, que por poco sorprende a Justo Villar y un contraataque en el último minuto que no supo definir Johan Venegas.
Por cierto, agregar que Ramón Díaz, con una trayectoria de futbolista de elite y técnico de renombre, manifestó que nunca en su carrera como jugador y entrenador, trabajó bajo condiciones tan severas de clima como en este juego en Orlando. El calor resultó sofocante.
La Selección Nacional no pudo armarse, ordenarse, juntarse; apenas perfiló en ofensiva algunas triangulaciones que en otras oportunidades sirvieron para romper retaguardias sólidas como las enfrentadas en Brasil 14 y en lo que vamos de eliminatoria, pero esta vez los intentos de los laterales Gamboa y Matarrita no tuvieron final feliz, aparte de que la marca a presión y un bajo nivel de juego de Celso y Bryan, no ayudaron para que Campbell y sobre todo Ureña recibieran balones con ventaja.
En retaguardia y fiel al orden usual de Óscar Ramírez, la Selección se paró bien; Patrick Pemberton solo tuvo que arañar un remate peligroso; gran juego de los centrales Waston y Acosta que cortaron mucho y bien, con un Duarte sobrio y tranquilo.
Con este empate no ganamos un punto de oro; todo lo contrario, perdimos dos de oro que ponen la clasificación contra las cuerdas.