Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Sábado 28 Mayo, 2016

Keylor Navas se juega este sábado el partido más relevante de su carrera deportiva; final de Champions League entre Real Madrid y Atlético de Madrid. Si vencen los merengues, un futbolista costarricense inscribirá su nombre en el trofeo de clubes más deslumbrante del planeta. En otras palabras: Keylor se inmortaliza.
Real Madrid es favorito pero enfrenta al equipo de fútbol más incómodo del mundo; los colchoneros del Cholo Simeone no juegan; muerden en el buen sentido del término. Es una formación de guerreros orientados e instruidos para los más fieros episodios de entrega y lucha, donde no se le puede regalar medio centímetro de zacate al enemigo.
Cuando meten un gol y se ponen arriba en la cuenta, lo que sucede a menudo, defienden esa conquista con agallas, sangre y temple y resulta complicadísimo empatarles. Presionan, aprietan, atornillan, pegan, limitan y disminuyen los talentos y capacidades futbolísticas de los más grandes, llámense Cristiano, Bale, Modric, Marcelo o Kross. Es un rival incomodísimo y eso lo reconocen Zidane y todos los técnicos del mundo.
Los partidos contra el Atlético de Madrid resultan más “sencillos” con un 0-0 que se prolongue que con un 1-0 en contra. No hay nada más “jodido” que ir perdiendo contra los pupilos del Cholo, de ahí lo determinante que va a resultar el desempeño de Navas y sus compañeros de retaguardia.
Miles de miles de costarricenses desean que Keylor alce la famosa “Orejona”, que sería la undécima para el Real Madrid, pero hay que entender y comprender que también centenares de compatriotas, desean lo mejor para Navas, pero no son seguidores de la Casa Blanca y entonces no se apuntan al triunfo merengue.
Es difícil que un fanático tico del Barcelona, vaya este sábado con el Real Madrid, a pesar de la presencia del costarricense en el marco y menos los seguidores y aficionados al equipo colchonero, que son en Costa Rica minoría pero que los hay, los hay.
Entonces se formaron dos bloques: uno masivo que desea que el Real Madrid gane la Champions y que Keylor Navas siga consagrándose como uno de los mejores porteros del mundo y otro bloque menor, que desea que a Keylor le vaya bien en el partido, que se luzca, que sea el mejor, que impida goles a los colchoneros, pero que sea el Atlético de Madrid el campeón. Se ocupa mucha reflexión y comprensión para tolerar al bloque dos.