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Domingo, 18 de noviembre de 2018



NOTA DE TANO


Nota de Tano

Gaetano Pandolfo [email protected] | Martes 24 mayo, 2016


Una de las principales razones por las que el campeonato mayor de fútbol en nuestro país no mejora y resulte menos competitivo es la ausencia de regionalismos.
Aquí todos somos morados y manudos y desde luego, el grueso sector de seguidores del campeón Herediano, pero, alejado de la masa fanática de los dos grandes.
Los torneos de Invierno y Verano son de poca calidad futbolística y la diferencia con el campeonato mexicano es abismal. Hemos tocado el tema, pero se puede refrescar, repasando la intensidad de las series semifinales entre Monterrey contra América y Pachuca ante León, para darnos cuenta que lo de nosotros es bola y lo de ellos fútbol.
Se que me van a remitir a los millones de habitantes, infraestructura y salarios de jugadores que permiten fichajes de renombre, imposibles de cancelar en Tiquicia, pero el tema no va por ahí.
En Costa Rica podríamos pagar mejores sueldos, mejorar las asistencias a los estadios, arreglar los terrenos de juego y otras ventajas, cuando los habitantes de Pérez Zeledón, Limón, Liberia, San Carlos, Guanacaste, Turrialba, Guápiles Osa, Puntarenas y muchas otras zonas geográficas del país, con clubes representantes en la primera división, hoy o ayer, se hagan fanáticos del equipo del pueblo y dejen tirados al Monstruo y al León.
Comentaba mi amigo el Dr. Mario Zeledón, que el campeonato nuestro es tan malo, que solo cinco de sus jugadores integran la actual Selección Nacional: tres de la Liga; dos de Herediano y uno de Saprissa. Lo bueno, la calidad se exportó.
Agregamos al detalle de Mario, que los cinco jugadores seleccionados todos son de zona de retaguardia o defensivos: cero creativos, cero enganches, cero constructores y cero delanteros. ¡Qué mejor retrato de la mediocridad de nuestro certamen!
El campeonato mexicano es intenso, sus juegos hermosos, espectaculares; sus coliseos repletos; cada club llena su estadio con miles de sus seguidores y no del América, las Chivas o el grande de turno que los visita.
Nuestro fútbol debería tener clubes poderosos en zonas ricas y turísticas como Pérez Zeledón, San Carlos, Liberia, los Puertos, etc, etc.; que las fuerzas vivas metan dinero en el fútbol para que nazcan y crezcan seguidores del equipo local y no solo manudos, morados y florenses, acaparadores de títulos pero también responsables de la mediocridad de nuestro deporte favorito.