Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

Enviar
Martes 17 Mayo, 2016

No sé quién les metió en la “jupa” a los técnicos del fútbol nacional, que cualquier jugador puede ser defensa izquierdo.
Parece un tema intrascendente pero trae cola y por eso a menudo lo analizamos en esta Nota.


El último invento fue el de Javier Delgado que en la final del Verano puso a jugar en el carril izquierdo a Diego Madrigal. Con su decisión, perdió a su mejor hombre de enlace en ofensiva y uno de los goleadores del equipo y no se ganó a un defensa, porque Diego no es defensa. Su instinto es atacar y ayer analizamos cómo el segundo gol del Team, se gesta en un avance de Madrigal que cortó Miranda y este inició el contraataque que dejó al León sentenciado a muerte.
Pero la ocurrencia no pasa solo por el “Sheriff”; hace pocos días vimos a un Herediano con Rooney Mora como defensa izquierdo, zona donde también han sido titulares Johan Condega, Verny Scott, José Sánchez y Esteban Ramírez.
Desde luego que Hernán Medford, más avispado, analizó que para la final ocupaba un defensa izquierdo de verdad, nato, zurdo, no de mentirillas y le dio la posición al que le correspondía: Leonardo González.
Cuando el fútbol se jugaba con seriedad y no había surgido esa estupidez de jugar a “pie cambiado”, donde los derechos juegan como si fueran zurdos y “alverre”, crecimos observando en las canchas a defensas izquierdos natos, como Alex Sánchez, Eric Molina, Isidro Williams, Pistón Velázquez, Enrique Briceño, Álvaro McDonald, Chávez Innecken, Enrique Díaz,Marvin Obando, Julio César Bustos, Ricardo Chacón, Austin Berry, José Pablo Fonseca, Carlos Castro, Bryan Oviedo y decenas de decenas de futbolistas zurdos que ocuparon y ocupan esa posición.
Marcelo en el Real Madrid y Filipe Luis en el Atlético de Madrid son dos de los mejores defensas izquierdos del mundo, porque juegan su posición natural. Al Saprissa se le ha hecho un mundo hallar un defensa izquierdo nato y la Liga pagó carísimo en la final la ausencia de Ronald Matarrita y Cristopher Meneses. No es cualquiera el que puede jugar como defensa lateral y esos inventos de los entrenadores se están pagando carísimo con la pérdida de juegos y hasta de títulos.
El fútbol costarricense no está inundado precisamente de jugadores de la talla de Arjen Robben o Franck Ribery que juegan a pie cambiado por su calidad individual, así que, queridos estrategas, déjense de inventos y pongan a jugar a cada quien en su lugar.