Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Lunes 25 Abril, 2016

Esté donde esté, se encuentre donde se encuentre, ayer fue un hermoso día para don Carlos “Cañón” González. La faena de Carmelita resultó impresionante.
En horas de gravedad, el técnico Daniel Casas se atrevió a decirlo. Puede que para salvar los platos, pero lo dijo: “este equipo no desciende; está bien trabajado y tiene un calendario favorable”.
Carmelita sumaba con el técnico charrúa diez juegos sin victoria y estaba estacionado en el último lugar; sus rivales en zona de infierno pescaban puntos, una jornada sí, otras no, pero todos se alejaban de las llamas: Limón, Liberia, Pérez Zeledón.
Pero hubo uno que se frenó: el Uruguay de Coronado y fue ese el blanco de los ataques carmelos; conforme avanzaba el Verano, el Carmelita de Vinicio Alvarado se lanzó a la mar y regresó con pescado en sus redes, pero al Uruguay de Rónald González se le rompió la red y se le fugaron los peces.
La cacería de los carmelos fue demasiado emocionante; el venado lechero cada día estaba más cerca, más a tiro, menos distante.
¡Se estaba escribiendo un milagro!
Es que la ventaja de los antesalistas del sótano se asemejaba monumental. Hubo un día que se marcó en 12 puntos.
¡Cómo se quita 12 puntos de diferencia un equipo que tiene diez partidos sin ganar!
Bueno: ayer encontramos la respuesta.
Con Vinicio Alvarado, un técnico de origen belemita que no hace muchos meses lo era todo en Belén, el cuadro de la barriada eriza empezó a sumar, sumar y sumar. Seis triunfos, dieciocho puntos. ¡Demasiados!
Y el Uruguay se encadenó a la derrota, agravada la situación con un paro de labores de sus futbolistas en el peor de los momentos, que empujó al jerarca del club a decir palabras que nunca debieron darse en estas circunstancias.
“O se chollan las nalgas o van jalando”; les dijo el patrón a sus obreros, a pocas horas del juego más decisivo de la temporada. Caos emotivo total.
En la otra acera, la carmelita, todo lo contrario.
Motivación al tope, fe, creencia total en el milagro y lo principal: calidad en el equipo. Los paradones en cada fecha de Víctor Bolívar y ese bólido de ayer de Carlos Hernández que rompió las redes santistas, retratan a un equipo que se la creyó, firmó la espectacular remontada y dibujó el milagro.
Cantó viajera el Uruguay de Coronado... ¿qué dirán los héroes sobrevivientes campeones del 63?