Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

Enviar
Sábado 16 Abril, 2016

Cuando Herediano reciba a Limón este domingo, ya sabrá el resultado del clásico. Entonces, podría recuperar el primer lugar, mantenerse en el segundo o incluso, bajar al tercero. Todo depende del marcador final entre morados y manudos.
Saprissa tiene la papa en la mano porque depende de su propia capacidad y esfuerzo para mantenerse puntero. Si se come al León sigue líder. Alajuelense no, porque aun tragándose al Monstruo, no alcanza la cima si el Team liquida a Limón.
Todos estos juegos aritméticos le dan al clásico un entorno determinante, nada que ver con enfrentamientos anteriores donde privaba la pasión de sus fanáticos pero el resultado no definía mayor cosa. Ahora sí están en juego posiciones claves en la azotea de la clasificación.
Ya conocidas ausencias valiosas en la formación manuda debidas al desequilibrio emocional de algunas de sus figuras, Saprissa se presenta más compacto a la confrontación y sin ausencias notables. Muy buen portero; una de las retaguardias más sólidas del campeonato; mediocampistas que muerden; un Marvin Angulo en su mejor momento y en ataque la posibilidad de que Carlos Watson haga combinaciones con Colindres, Ramírez y Escoe.
En la otra acera, una Liga resquebrajada en su retaguardia por las ausencias de Acosta, Cummings y López lo que obliga a Javier Delgado a improvisar posiciones. Puede que salga con línea de cuatro con Loaiza, Gutiérrez, Salvatierra y Meneses o dé oportunidad a los jóvenes Marín y Vargas.
Podría reaparecer Gabas y ya sabemos que los catrachos Claros y Discúa no portan credenciales de titularidad. Un punto muy fuerte de los erizos es el binomio Guevara-Madrigal, pero sin McDonald en ataque, la ofensiva se recarga en Ortiz y por ratos Lezcano. Los jóvenes Pemberton y Dixon son variantes y el argentino Rivero está archivado.
Saprissa es favorito, vive momentos mejores que el Alajuelense, es puntero y su entorno muestra mayor tranquilidad, frente a un Alajuelense limitado en retaguardia, irregular, con fisuras emocionales, al que le ha costado mucho hallar una formación estelar, aunque presenta como fortaleza la ofensiva más potente del Verano, 43 goles a favor, nueve más que el Saprissa y 15 más que el Herediano y eso también pesa.