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Miércoles, 14 de noviembre de 2018



NOTA DE TANO


Nota de Tano

Gaetano Pandolfo [email protected] | Sábado 12 diciembre, 2015


El día que el Club Sport Cartaginés conquiste el título de campeón nacional y que ojalá no esté lejano, una inmensa mayoría de costarricenses lo va a festejar. Esa obsesión que respiran los fanáticos y seguidores del histórico club de la Vieja Metrópoli por la corona, se transforma en simpatía en el resto de la comunidad futbolera criolla, que vería con buenos ojos y felicidad que el cetro finalmente se hospede en las vitrinas del club azul.
Y este comportamiento no se gesta en el ¡pobrecitos!, nada que ver. Simple y llanamente que miles de aficionados al fútbol verían con enorme agrado la campeonización de los brumosos.
Algo similar aunque en otro entorno sucede hoy con el equipo de Limón. Muchísimos, pero muchísimos costarricenses están contentos por la clasificación del pimentoso cuadro del Atlántico a las semifinales. Limón es una provincia muy querida por los ticos. Incluso los gobernantes de turno la aman, aunque ya en el poder la abandonan.
Ver a Limón incrustado entre tres de los grandes de nuestro deporte favorito, agrada y reconforta y este domingo, cuando reciba al Alajuelense en el Juan Gobán, tendrá el respaldo físico y distante de todos los amantes del fútbol nacional que no sean manudos.
¡No nos califiquen de pobrecitos!, fue el grito de guerra del técnico verde, Horacio Esquivel, en el cierre del Invierno.
--¡No me agrada que nos digan así!
---Y no me hablen de deudas, de  atrasos de salarios, de que no les pagan a los jugadores, agregó.
¡Hablemos de fútbol!, sentenció.
Y es que Limón hace rato que viene jugando muy bien al fútbol; era la mejor forma de ascender a la cima, de meterse entre los cuatro mejores del torneo. El aporte al espectáculo de la nómina limonense en el juego contra Saprissa fue memorable.
Le toca recibir al León, el único equipo que lo derrotó en casa, que pudo morderlo en su patio después de 11 presentaciones como anfitrión. Ahí queda el antecedente.
La otra semifinal entre Herediano y Saprissa es de pronóstico reservado; muy difícil proyectar un ganador.
Recordar que este duelo es catalogado como el clásico del buen fútbol y cae de perlas la nominación, en dos formaciones que cuentan en sus nóminas con pierna en sus retaguardias, ímpetu y pulmones en la zona de máquinas, talento creativo y gol; no en vano las artillerías las comandan los goleadores Ariel Rodríguez y Jonathan Hansen. ¡Y que gane el mejor!