Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Jueves 19 Noviembre, 2015

Nos descontaron muy rápido y se vino el chaparrón.
El del agua fue todo el día; el de fútbol duró 25 minutos.
No terminaban de abrazar los seleccionados a Marco Ureña, después de meter uno de sus goles locos, cuando “El Matador” canalero Luis Tejada le rompió los guantes a Patrick Pemberton en el minuto 71 con el descuento.
Hasta el minuto 90 y seis más de reposición, Costa Rica se atrincheró en su cuartel defensivo y soportó un ataque por tierra, aire y zona del canal que pudo doblar a cualquier retaguardia, menos a la nuestra.
No está Keylor Navas, pero los defensas nacionales saben que hay portero atrás; cuando usted juega en zona defensiva y sabe que tiene en el marco a un garante de la seguridad, las cosas mejoran. Patrick Pemberton jamás se arrugó; nunca dio una señal de inseguridad; salió decidido y con temple de felino con peso a despejar de puños y pegar con quien había que pegar. No perdió una sola de estas decisiones y cuando Tejada quiso clavarle el empate, voló para desviar el remate.
¡Qué valioso ver sostener el triunfo a una defensa en la que solo repetían dos de los famosos de Brasil 14! De aquellos cinco baluartes que ridiculizaron a Italia pillándola en 17 acciones de fuera de lugar, solo repetían Cristian Gamboa y Giancarlo González.
Ante Panamá no jugaron Duarte, Umaña y Junior Díaz.
Pero Pipo y Johnny Acosta se conocen desde la Liga y Kendall Waston ha madurado lo suficiente en la MLS, donde es estrella, para acoplarse a las urgencias tácticas de la Tricolor.
En el carril izquierdo, Ronald Matarrita es un fenómeno aparte, porque integró una Selección Nacional de inferior categoría fracasada, pero hasta su tienda no llegó la decepción. Este lateral no tuvo que hacer carrera para llegar al estrellato; lo traía guardado en la habilidad de su zurda y su técnica.
Con el valioso aporte de dos futbolistas que saben marcar, que tienen colmillo y muchas horas de vuelo, como Óscar Granados y Randall Azofeifa, Costa Rica pudo sostener la ventaja en el marcador y traerse de Panamá un triunfo vital, relevante, que lo catapultó al liderato del grupo eliminatorio y lo proyecta a una eventual clasificación que se puede facilitar más temprano de la cuenta, si pescamos algo en la visita a Jamaica hasta marzo, en la tercera confrontación.
El chaparrón los mojó, pero no los ahogó.
¡Bravo, muchachos!, como les dice el “profe” Ramírez.