Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Martes 28 Julio, 2015

Los medios de comunicación deportivos de México, fanáticos de su Selección Nacional con contadas excepciones, han reconocido públicamente que la empresa más fuerte de la televisión local (y dan el nombre), no estuvo dispuesta a perder los $9 millones de ingresos que va a generar por derechos de televisión, patrocinios, mercadeo y demás yerbas, el juego único entre las selecciones de Estados Unidos y México, para sacar al representante de Concacaf a la Copa Confederaciones Rusia 2017.
Con su título de la presente Copa Oro, el Tri se ganó el derecho de jugar ese partido de cara a la Copa Confederaciones, frente a Estados Unidos.
El partido entre México y el representativo de las barras y las estrellas, tentativamente se disputará el 9 de octubre en el Rose Bowl de Pasadena, California, escenario que asegura y amarra una recaudación récord por la presencia de millones de mexicanos en la zona.
Este cotejo de desempate (repechaje) se realizará luego de que Estados Unidos conquistó la Copa Oro 2013, en un torneo en el que México no pasó de las semifinales, situación que se invirtió en esta ocasión, con el Tri como monarca de la competencia y los anfitriones fuera de la final.
Distinguidos columnistas de ESPN se manifestaron sobre este tema y no dudaron un segundo en señalar que los intereses económicos de la empresa televisiva, movieron los hilos que se tuvieron que mover para instalar al equipo de Miguel Herrera en la final, que ganó el pasado domingo de manera limpia, doblegando a una Jamaica que lució inferior todo el encuentro.
Estamos claros.
Si México no llegaba a la final a la empresa de televisión se le esfumaban como agua entre los dedos $9 millones, suma nada despreciable que desde luego, no se iba a dejar escapar. Y pasó lo que pasó y sucedió lo que sucedió.
Escribía un columnista muy respetado, que si los buitres engendran buitres, pues tendremos que lidiar con buitres y hacía referencia, dando nombres y apellidos, que los nuevos dirigentes de Concacaf que acaban de asumir funciones después del escándalo de la FIFA que llevó a prisión a algunos jerarcas de esta zona, se comportaron en la organización de la Copa Oro como este animalito y que más bien, por lo sucedido con los arbitrajes, dejaron en paños menores a sus mentores, cuestionados hoy a nivel universal.
Nueve millones de dólares estaban en juego.
¡Hay que pitar penal!

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