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Lunes, 10 de diciembre de 2018



NOTA DE TANO


Nota de Tano

Gaetano Pandolfo [email protected] | Lunes 20 julio, 2015


La Selección Nacional se lavó la cara en Copa Oro y le plantó a México un duelo parejo y dramático que se prolongó hasta el minuto de cierre de los tiempos extras, cuando el juez Walter López, empujado por su asistente Eric Boría, dio crédito a aquellos bien o mal pensados que no se cansan de repetir que en esta competencia, la final debe ser Estados Unidos con México, recaudación millonaria asegurada y se pita lo que haya que pitar para lograrla.
Costa Rica murió con las botas puestas en el último minuto, película de terror que se repite y repite y llena de frustración y dolor a los seguidores del equipo. En Washington fue un tiro de esquina que nos sacó del Mundial en Sudáfrica y ayer una falta de penal demasiado ajustada que perfectamente se pudo dejar pasar. Imposible verificar con exactitud si Miller enredó a Oribe o este perdió el gol en la nariz de Esteban Alvarado como lo hizo en otros tramos del partido.
México fue mejor y la pura verdad que se cansó de perder goles; en ese sentido se puede calificar como justa su victoria, pero no la forma de lograrla. Porque minutos antes del fatal desenlace para la Tricolor, una acción individual de ensueño de Joel Campbell, lo estacionó frente al portero Ochoa, que pudo desviar agónicamente el remate de gol que era la clasificación.
A pesar de esas ocasiones de gol que dejaron escapar sobre todo Carlos Vela y Oribe, el trabajo del portero Alvarado y de la línea defensiva fue bueno, al punto de que Gamboa, Pipo, Calvo y Díaz, todos jugaron bien, lo mismo que José Miguel Cubero.
Se perdió por un accidente del juego. Igual Campbell anota y México dice adiós a pesar de las oportunidades de gol erradas. Hay que anotar que la Selección Nacional hizo una presentación digna, por mucho su mejor partido de la Copa y entonces que el quedar eliminada sirva para valorar lo bueno que se hizo, corregir lo malo que se hizo que fue mucho y sobre todo replantear qué va a suceder con el cuerpo técnico. El buen partido de ayer no puede tapar un torneo deficitario y el calor de ese final que alzó llamas por la decisión del silbatero, debe meterse en el congelador una vez el equipo regrese al país y los dirigentes con la cabeza fría, tomar las decisiones correctas.
Buen partido contra México.
Nada más. A esta Selección hay que analizarla a corazón abierto.

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