Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Sábado 11 Julio, 2015

Paulo César Wanchope no puede enterrarse con sus amigos, aquellos que lo respaldaron para la caída de Jorge Luis Pinto y que son los líderes de la Selección Nacional.
La Tricolor mostró fisuras contra Jamaica en varias zonas de la formación y para el partido de este sábado con El Salvador, urgen variantes en la táctica y en la alineación del equipo.


Con Esteban Alvarado no hay problemas, es un portero de primer mundo; se anunció oficialmente que el lateral Cristian Gamboa no podrá jugar pues está lesionado. Todo apunta a que será sustituido por Dave Myrie.
Jugando de entrenador, me arriesgaría a ubicar en la defensa a Michael Umaña por el centro y a Francisco Calvo en lugar de Junior Díaz en el carril izquierdo. Costa Rica presentaría ante los cuscatlecos una línea de cinco: Myrie, Pipo, Umaña, Miller y Calvo.
En la cintura, que fue el punto más débil frente a Jamaica, Chope debería tomar una decisión valiente y sentar al capitán Bryan Ruiz que hace rato viene de capa caída. Incluso físicamente luce mal. Delgado, desgarbado, frágil.
Igual debería sentar a José Miguel Cubero y arriesgarse con una línea de tres mediocampistas que podrían formar Celso Borges, Johan Venegas y Elías Aguilar. Luego el binomio de ataque con Joel Campbell y David Ramírez.
No creemos, ni por asomo que Wanchope se anime a sentar a Bryan Ruiz, de manera que nuestros apuntes son especulativos; ojalá que nuestro capitán retome la forma que lo hizo pieza de lujo en el mundial brasileño. Es un gran jugador, solo que en esta etapa de Paulo César como técnico, Bryan no le ha respondido y si se resquebraja el líder del equipo se pierde la sintonía del resto de la alineación.
Otra idea que no suena mal y la utilizó Jeaustin Campos en el Saprissa, ahora que no juega Gamboa, es ubicar a Deiver Vega en la franja derecha en lugar de Myrie. Es arriesgado, porque como defensa Deiver no cumple pero con pelota en pie se podría asociar con Venegas y Aguilar y proyectarse positivamente en ofensiva.
También merece una oportunidad como delantero de relevo, Jonathán McDonald, mucho más pícaro y travieso que Álvaro Saborío, un enorme atacante que obliga por sus características técnicas a que el equipo juegue para él, como sucede con Cristian Lagos. En cambio, con McDonald se presentan mayores variantes.
El Grupo B está cerrado, las cuatro selecciones que lo forman empataron en el primer partido. En la fecha dos, deberá abrirse.


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